Del Nido Carrasco dinamitó el fichaje de Rafa Mir por el Valencia y liberó a Peter Lim de una carga salarial que nunca quiso asumir
El presidente del Sevilla envió un contrato con varias modificaciones sobre los acuerdos alcanzados verbalmente con el Valencia y provocó que Layhoon diera por rotas las negociaciones al sentirse traicionada en segunda ocasión por el club hispalense


Valencia
El Valencia ha tenido 31 días para fichar a Rafa Mir y cierra el mercado sin la incorporación del delantero deseado por Rubén Baraja, con el Alavés levantándote a Carlos Vicente por 600.000 euros, desprendiéndote de Paulista, con una pírrica inversión de 300.000 euros en la cesión Peter Federico y con más de 13 millones gastaderos de Fair Play Financiero sin consumir. Surrealista para un club de fútbol, impecable para el objetivo de Meriton Holdings.
La cifra de 8 millones se ha visto incrementada tras las ventas de Koba Koindredi al Estoril (2,7 millones) y el ahorro del salario de Gabriel Paulista (2,5 millones) que rescindió su contrato para firmar por el Atlético de Madrid.
Esta es una verdad irrefutable, que marca la falta de interés y la desinversión de Peter Lim como máximo accionista de su empresa Valencia CF SAD, como también es una verdad irrefutable que José María del Nido Carrasco se puso juguetón con la ejecutiva de un magnate singapurense con muy pocas ganas de cerrar el fichaje de Rafa Mir, mientras por esas horas Peter Lim ya dormía a pierna suelta en su torre de marfil. A Del Nido le salió el tiro por la culata.
Ahora, el Sevilla se queda con un futbolista hundido, al que no quiere Quique Sánchez Flores, que es pitado por la afición sevillista y con un contratazo hasta junio de 2027.
En la tarde de ayer, el presidente del Sevilla y la presidenta del Valencia, Layhoon Chan alcanzaron un principio de acuerdo verbal para que Rafa Mir jugase en calidad de cedido hasta el 30 de junio y con una opción de compra fijada en 6 millones de euros.
El Valencia empezó ofreciendo 500.000 euros cuando el Sevilla le exigía que asumiera 1,4 millones de euros desde febrero hasta junio, subió a 800.000 euros y en la última conversación Layhoon incrementó la cantidad hasta un millón de euros brutos. Tanto el jugador como los clubes flexibilizaron sus pretensiones para sellar el acuerdo en poco más de 1 millón cien mil euros.
El problema se suscitó cuando José María Del Nido Carrasco envió la documentación del contrato de cesión con opción de compra y en el que aparecían cláusulas y bonus, que según la versión del Valencia, no se habían pactado previamente. No obstante, lo que terminó de reventar la operación fue el incremento de un millón de euros en la opción de compra y que no atendía a un error tipográfico.
Layhoon Chan se sintió ofendida por segunda vez, después de que en el mercado estival el Sevilla cambió las condiciones de salida de Rafa Mir cuando ya tenían el beneplácito de Peter Lim para cerrar la cesión en 5 millones. Desde Singapur no se toleró un segundo vacile del máximo dirigente hispalense, que le proporcionó la excusa perfecta a Peter Lim para hacer descarrilar la operación.
La presidenta daba por rotas las negociaciones con el Sevilla y esta situación provocó que el propio futbolista se desplazase a las 9 de la noche hasta las oficinas del Ramón Sánchez Pizjuán en busca de una explicación y de una solución. Rafa Mir no daba crédito al disparate que le habían organizado entre unos y otros.
Desgraciadamente, para Rubén Baraja, para la plantilla y para Rafa Mir ya no hubo marcha atrás en una decisión irrevocable por parte de la presidenta y sin dar opción a reabrir una nueva vía de diálogo con Del Nido Junior.
Peter Lim solo autorizó el gasto de un millón de euros en la cesión y con un margen salarial muy escaso para intentar convencer a Rafa Mir en las condiciones en las que tendría que comprometerse con el Valencia si se terminaba ejecutando esa opción de compra en junio.
La instrucción del máximo accionista viene marcada por un nuevo tope salarial para futuras incorporaciones y que no podrán superar la barrera de los 2,5 millones brutos por temporada.
El estallido de la presidenta en la revisión de los documentos ya no admitió la negociación final con Mir sobre el contrato contrato que tendría percibir como valencianista durante las próximas 4 o 5 temporadas y que supondría una fuerte carga salarial para un propietario cuyo objetivo prioritario es reducir el gasto de plantilla y en la que dificilmente tendría cabida Rafa Mir.
Este 'no fichaje' dejará muchas secuelas en el corto plazo porque el Valencia no se ha reforzado con el jugador que Baraja demandó, tanto en verano como en invierno y porque evidencia el nulo interés del máximo accionista en este proyecto deportivo y del que Rubén Baraja terminará marchándose por la falta de ambición y la ausencia de fichajes, a pesar de contar con un margen de fair play financiero que supera los 13 millones de euros. De locos.

José Manuel Alemán
Redactor de Deportes en Radio Valencia




