Cuando las cosas van mal, surgen desavenencias y se quiebra la confianza
Rubén Torrecilla prescindió de su segundo justo antes de un partido que podría marcar un punto de inflexión

Rubén Torrecilla y Félix Carvallo junto a los técnicos de la fútbol base / Hércules

Alicante
Cuando ganas, todo se oculta o se afronta con una actitud más positiva. Sin embargo, cuando las cosas no salen bien, surgen los nervios y los desacuerdos. El divorcio y la separación entre Rubén Torrecilla y Félix Carvallo, quienes fueron compañeros de vestuario, son una evidencia de que los nervios han aflorado. La incertidumbre de los resultados que rodea al equipo y las recientes declaraciones del entrenador herculano sobre el rendimiento de sus jugadores dejan claro que no todo marcha según lo esperado.
La semana pasada fue cuando se desencadenó la gota que colmó el vaso. Rubén y Félix llevaban un tiempo en el que la simbiosis inicial de la temporada ya no existía. El entrenador del Hércules reprochaba a su ayudante que el mensaje que él transmitía a la plantilla no coincidía con las palabras de su segundo. Esto provocó una nueva discusión entre ambos.
El técnico herculano llegó a la conclusión de que era necesario que sus caminos se separaran y así se lo comunicó a la dirección deportiva del club. Por su parte, Félix acató la decisión de su superior y compañero, abandonando la disciplina blanquiazul. De hecho, ya no participó en el entrenamiento del pasado sábado.
A partir de ese momento, el club y Torrecilla comenzaron a buscar posibles candidatos. No ha sido sencillo encontrar a un segundo entrenador cualificado, dada la exigencia que representa el Hércules y la tensión generada por la necesidad de ser campeón de grupo y, por consiguiente, lograr el ascenso a Primera Federación.
Fuentes consultadas confirman que el Hércules ya ha seleccionado a su nuevo segundo, y como muy tarde, el miércoles, podría anunciar oficialmente su contratación.

Pedro Vera
Jefe de deportes de Radio Alicante. En la SER desde 1999.




