Alberto Martínez y Desirée Ros, costaleros de los Santos Patronos de Elda por vocación
Ambos, pese a la diferencia de edad y experiencia en la Cofradía, están preocupados por la falta de relevo generacional

Alberto Martínez, y Desirée Ros, costalero más adulto y joven respectivamente de la Cofradía Santos Patronos de Elda, han valorado en Hoy por Hoy Elda Vinalopó la importancia de un oficio que se está olvidando.
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Elda
El oficio de costalero en Elda se está perdiendo. Ellos y ellas son los encargados de llevar a la Virgen de la Salud y al Cristo del Bueno Suceso en la celebración de las Fiestas Mayores de Elda. Dos actos muy emocionantes para los más devotos y que mayor acogida tiene durante la programación cultural.
Alberto Martínez, costalero más adulto, y Desirée Ros, costalera más joven, pertenecen a la Cofradía de los Santos Patronos de Elda, pero la historia de ambos es muy diferente. Alberto, quien cumplirá 87 años en noviembre, está ligado a la Iglesia desde prácticamente un niño, sobre todo por la influencia de sus amigos. Ha sido monaguillo y capuchino y desde que se inició en la Cofradía no ha parado. Sin embargo, Desirée tiene 20 años y su pasión de costalera viene por la emoción que sentía al ver a los que ahora son sus compañeros y no por algún lazo familiar o de amistad con alguien de la Cofradía.
Alberto y Desirée pertenecen a dos generaciones diferentes, pero viven con la misma pasión las fiestas de Elda. Pese a ello, ambos concuerdan en que es necesario un relevo generacional, sobre todo si la gente quiere seguir disfrutando de los costaleros en su querida Elda.




