Se cumplen 37 años de la riada que arrasó La Safor
El 3 de noviembre del 1987 se registraban en Gandía y Oliva las peores lluvias vistas en España hasta la fecha

Placa conmemorativa de Beniopa / Cadena SER

Gandia
Hoy es domingo 3 de noviembre, y se cumplen 37 años de la riada que arrasó la Safor, y más especialmente al barrio de Beniopa, de Gandia, en 1987. El agua llegó a acumularse hasta aproximadamente dos metros desde el nivel de la calle, en algunas zonas. En 24 horas, llovió 800 litros por metro cuadrado en algunos puntos de la comarca, que para que se hagan una idea: es más de lo que se acumula, en circunstancias normales, en todo un año. El barranco que pasaba por allí desbordó, y el agua también destrozó infraestructuras en toda la comarca y se cobró la vida de dos personas. Los daños materiales fueron incalculables, y los vecinos quedaron incomunicados durante días, sin luz ni agua.
Gandía y Oliva registraron, un día como hoy hace 37 años, las peores lluvias vistas en España hasta la fecha. En Oliva se registraron 817 l/m2 en 24 horas, y para poner en contexto, en la riada de esta semana, donde más ha llovido ha sido el municipio de Xiva, con 491 l/m2 en 24 horas, según Aemet. Juani Mira es vecina de Beniopa y en el año 87 tenía doce años. Ella recuerda que aquellos días: "estuvimos incomunicados, yo me quedé con mi abuelo, sin saber nada de mis padres ni de mi hermana". "Estuvimos días sin luz y sin agua, y vinieron los militares para repartir pan y agua".
Los vecinos hablan del agua desbordada, y del caos que vino después, "con el motor de regar las tierras, estuve dos días enteros limpiando tres casas". "Cuando vi toda la población sin luz, los coches amontonados, me eché las manos a la cabeza". En los días posteriores, "los vecinos sacaron todos los muebles a la calle, y estaba todo lleno de barro".
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Jesús Fort, Juani Mira, Virgilio Julio y Agustín Martí, vecinos de Beniopa
La solidaridad vecinal sigue intacta
Es algo que recuerda a la tragedia que están viviendo en los pueblos cercanos a la capital valenciana. Allí la situación es muy complicada: el barro ha arrasado calles, casas y negocios; y el paisaje se reduce a muebles, coches destrozados, gente desesperada y escombros. Aunque lo más importante siguen siendo las vidas enteras que se han visto tergiversadas por este fenómeno. En Valencia se contabilizan ya 210 muertos, eso sin contar todas las personas de las que aún no se tienen noticias como, recordemos, el vecino de Gandia, Bassem Zeitoun. Los voluntarios, que son gran parte de los vecinos valencianos y gente que viene de otras partes dispuestas a ayudar, han trabajado incansables para limpiar las calles del horror que dejó este desastre. En el 87 era Gandia quien recibía la ayuda, y la solidaridad vecinal sigue intacta más de tres décadas después.
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Jesús Fort, Juani Mira, Virgilio Julio y Agustín Martí, vecinos de Beniopa 3




