Sociedad

Muere la mujer de Llíria (Valencia) que fue violada y retenida durante 12 días por su pareja en julio

Expertas en violencia de género piden que se tenga en cuenta en las estadísticas a las mujeres víctimas de violencia machista que acaban suicidándose

Paz Lloria (Catedrática Derecho Penal UV): "Tener datos siempre es muy importante"

València

La mujer que fue encerrada y violada por su pareja en su domicilio de la localidad de Llíria (Valencia) durante 12 días a finales de julio ha fallecido este lunes al precipitarse desde la vivienda en la que se encontraba.

Los hechos, que se están investigando, han ocurrido este lunes en una vivienda de la misma localidad de Llíria, en la que residía la mujer, quien, según la principal hipótesis de los investigadores, se habría arrojado desde el domicilio.

La mujer contaba con una orden de alejamiento en vigor desde el 30 de julio de 2025. También con seguimiento continuo, no sólo desde la denuncia del secuestro, sino desde 2020, al haber sido usuaria de Atempro por violencia de género en otra relación anterior, según fuentes del ministerio de Igualdad.

Tras interponer la denuncia, la Guardia Civil implementó medidas de vigilancia, y la mujer fue atendida tanto por el Centro Mujer de Yátova como por la Oficina de Asistencia a Víctimas del Delito de Llíria. No obstante, en varias ocasiones rechazó los servicios ofrecidos, incluidos los recursos de protección, las soluciones habitacionales y no asistió a las citas programadas, según esas mismas fuentes.

Expertas piden dimensionar el problema

Expertas en violencia de género piden que se tenga en cuenta en las estadísticas a las mujeres víctimas de violencia machista que acaban suicidándose, con el objetivo de poder ofrecerles soluciones y medios adecuados.

Expertas como Susana Gisbert, fiscal especializada en violencia de género, y Paz Lloria, catedrática de Derecho Penal en la Universitat de València, afirman que disponer de datos es fundamental para poder abordar el problema.

Susana Gisbert insiste en que hacen falta más medios y recursos en salud mental para atender a las mujeres que sufren violencia machista y ayudarlas a superar el trauma. Explica que las víctimas de violencia machista que se quitan la vida como consecuencia del trauma son víctimas invisibles, que no forman parte de las estadísticas oficiales, y que es necesario tenerlas en cuenta para poder ofrecerles medios y recursos adecuados.

Susana Gisbert (fiscal especializada en violencia de género): "Tenemos que reflexionar sobre estas situaciones"

En la misma línea se expresa la catedrática Paz Lloria, quien afirma además que, en este caso, es posible que el sistema haya hecho todo lo que estaba a su alcance, pero no haya sido suficiente para detectar la gravedad del trauma que sufría la víctima. En todo caso, insiste en que contar con datos sobre víctimas de violencia machista que se suicidan o lo intentan es muy importante para dimensionar el problema.

El procedimiento judicial contra el acusado de maltratar a esta mujer, que fue detenido a principios de mes y está en libertad con cargos, seguirá su curso, ya que la denuncia estaba interpuesta y, además, se trata de un delito que puede ser perseguido de oficio por la Fiscalía. Lo que será difícil es vincular judicialmente la muerte al maltrato que venía sufriendo.

12 días de encierro

Agentes de la Guardia Civil detuvieron a finales de julio a un hombre de 57 años por encerrar y violar a su pareja en su domicilio de la localidad de Llíria (Valencia) durante 12 días y someterla a un control constante para impedir su huida.

El detenido la encerraba bajo llave sin acceso a internet ni a teléfonos móviles, la agredía sexualmente y lo grababa sin su consentimiento, según informó la Guardia Civil.

La Operación Amarres comenzó tras la denuncia de un hombre que comunicó que su expareja se había puesto en contacto con él a través de mensajería y le manifestaba que estaba retenida contra su voluntad en casa de su actual pareja desde hacía 12 días.

Durante la comparecencia de la expareja en el acuartelamiento, la mujer pudo contactar nuevamente con él y le dijo que había logrado escapar, tras lo que se personó en las dependencias de la Guardia Civil de Llíria y relató las agresiones.

La mujer manifestó que su pareja era una persona muy agresiva y que poseía varias armas de fuego ilegales en su domicilio, además de dedicarse al tráfico de drogas.

Agentes especializados de la Guardia Civil cercaron discretamente el domicilio del autor de los hechos para evitar su huida, al tiempo que se solicitó una autorización judicial para la entrada y registro del domicilio, que se concretó en la madrugada del 28 de julio.

Se intervinieron dos revólveres, una pistola, una escopeta del calibre 12, numerosa munición, 47 gramos de cocaína, útiles para procesar la droga para su venta y diversos dispositivos informáticos de almacenamiento de datos, con lo que se corroboró lo que había denunciado por la víctima.

Las armas de fuego estaban modificadas y eran ilegales. Del material informático, los agentes pudieron confirmar que contenía archivos de grabaciones tanto de la víctima como de sus exparejas.

Tras el registro se procedió a la detención del autor de los hechos, un hombre de 57 años y nacionalidad española.

Se le atribuyen los delitos de detención ilegal y agresión sexual, ambos de ellos en el ámbito del delito de malos tratos en el ámbito familiar (violencia de genero); además de los delitos de tenencia ilícita de armas y municiones y delito de tráfico de drogas.

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