Llocnou de Sant Jeroni recupera la tradición del "fanalet de moro"

Un taller intergeneracional con más de dos siglos de historia

Taller de fanalets. Llocnou de Sant Jeroni

Llocnou de Sant Jeroni

Llocnou de Sant Jeroni ha vivido hoy una jornada llena de tradición con la celebración de un taller intergeneracional dedicado a la elaboración del tradicional fanalet de moro. Esta actividad, dirigida por Fani Pérez, ha reunido a niños y niñas junto a padres, madres y abuelos en torno a una costumbre valenciana que se remonta al siglo XVIII.

El fanalet de moro, también conocido como farolillo de meló d’alger, es un juguete artesanal que se elabora aprovechando los melones del final de la cosecha. Esta práctica popular no solo sirve como una forma creativa de reutilizar el fruto, sino también como una excusa perfecta para rememorar antiguas figuras del pueblo, como la del sereno, aquel vigilante nocturno del siglo XIX que recorría las calles velando por la seguridad vecinal.

Durante el taller, los más pequeños han sido los grandes protagonistas, pero han contado en todo momento con la ayuda de los adultos, en una actividad que ha fomentado tanto la creatividad como la colaboración familiar.

Con el melón en las manos, el primer paso consistía en cortar la parte superior, que se reservaba para colocar después como tapa móvil. A continuación, se vaciaba el interior golpeando la pulpa con un cuchillo y extrayéndola con una cuchara.

Una vez limpio, se dibujaban figuras sobre la cáscara verde, rascándola con cuidado para no romperla. Luego se hacían tres pequeños agujeros en la tapa y otros tantos en la parte superior del melón para pasar un cordel, anudado por dentro y con una asa por fuera para poder colgarlo.

En el interior del farolillo se coloca un trozo de vela, fijado con un clavo o un palillo. Al encenderla, la luz proyecta los dibujos sobre la piel del melón, que con el movimiento del fanalet cobran vida.