Premios Radio Elda Cadena SER | Premio a la Solidaridad: Grupo Abril. El premio reconoce 15 años de compromiso de las mujeres de Etiopía
La iniciativa de higiene menstrual, “Puntaicas Abril”, está transformando la vida de niñas y mujeres en el país africano
Premio Radio Elda a la Solidaridad: Grupo Abril
Elda
La historia de la Asociación Grupo Abril comienza hace ahora quince años con un viaje que cambió para siempre la vida de sus fundadoras. Así lo recordó Teresa Ruiz en el marco del Premio Radio Elda a la Solidaridad, al explicar que todo surgió “de un viaje de cuatro completos desconocidos, que volvimos totalmente enamorados de Etiopía y con un compromiso que seguimos manteniendo”. Ese primer contacto con una escuela y con la realidad del país, unido a un vínculo personal —“mi hijo pequeño es etíope y por eso siempre quería volver”—, marcó el inicio de una ONG que ha crecido desde la constancia y la cercanía sobre el terreno.
Tras un primer proyecto canalizado a través de otra organización, el grupo decidió dar un paso más. “Queríamos poder decir: sí llega, porque yo lo he entregado”, explicó Teresa, subrayando la importancia de gestionar directamente la ayuda. De ahí nació Grupo Abril como entidad independiente, centrada especialmente en la educación y en la detección de necesidades reales. Una de las más urgentes fue la falta de higiene menstrual, que provocaba que muchas niñas abandonaran la escuela varios días al mes. “Cuando investigamos nos dimos cuenta de que no iban a clase cuando les bajaba la regla, porque no tenían condiciones de higiene”, relató.
Teresa Ruiz, fundadora del Grupo Abril / Cadena SER
De esa realidad surgió la campaña “Apadrina una niña, 10 euros, un futuro”, que comenzó con la creación de un aula específica y la distribución de compresas reutilizables de tela. “Pensamos que no solo había que dar compresas, sino crear trabajo, empoderar a mujeres y ayudar a todo el pueblo”, señaló Teresa. Así nació el taller de costura Puntaicas Abril, un proyecto con un doble objetivo: garantizar la asistencia escolar de las niñas y ofrecer un medio de vida digno a mujeres en situación extrema. “Ya no viven en los basureros; ahora tienen casas humildes, pero dignas, y hemos conseguido hacer una familia”, afirmó emocionada.
Teresa reconoce que el camino no es fácil: “Este proyecto está siendo muy duro, pero sabemos que lo vamos a conseguir”. Por ello, hizo un llamamiento a la colaboración ciudadana y empresarial: “Pedimos solo un euro al mes; para nosotras eso puede cambiarlo todo”. Un esfuerzo colectivo que, como recordó, “este premio es para todas las mujeres que no tienen voz”.