La CAL ofrece una plantilla para alegar contra la nueva tasa de basuras de Alicante "injusta e ilegal"
Representantes de la Coordinadora Alicante Limpia han pasado por Hoy por Hoy para analizar la situación de la ciudad tras el cambio de adjudicatario y la ampliación de la tasa

Entrevista a integrantes de la CAL en Hoy por Hoy Alicante para hablar de la nueva tasa de basuras y de la plantilla que han preparado para recurrirla
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Alicante
La nueva ordenanza fiscal reguladora de la tasa de residuos de Alicante, diseñada para dar cumplimiento a la Ley estatal 7/2022, se ha convertido en el centro de las críticas de la Coordinadora Alicante Limpia (CAL). Desde la plataforma ciudadana denuncian que el Ayuntamiento de Alicante ha optado por la vía rápida en lugar de la vía justa, convirtiendo un tributo ambiental en lo que consideran un "recargo del IBI encubierto".
Por ello, Paloma Valverde, coordinadora, y Carmen Cobela, presidenta de la plataforma, han estado este martes en Hoy por Hoy Alicante, donde han anunciado que han puesto en marcha una iniciativa para que los ciudadanos puedan presentar alegaciones al cobro de esta tasa por ser "injusta e ilegal".
Aumento del coste sin mejoras
Critican también que se haya aumentado el precio del contrato de recogida de residuos para tratar de ampliar las carencias en el servicio "cuando ya debería haberse previsto a la firma del mismo".
El jueves, recuerdan, se inicia la auditoría sobre la contrata con la sesión inicial de la comisión municipal. Sin embargo, denuncian, solo pueden entrar "como oyentes" y no se tendrá en cuenta su opinión.
Tasa sin justificación
En cuanto a la polémica por el incremento de la tasa, el principal punto de fricción reside en el criterio de cálculo. Mientras la normativa estatal exige que las tasas sean proporcionales a la generación real de basura bajo el principio de "quien contamina, paga", el consistorio alicantino ha vinculado el recibo al valor catastral y la superficie de la vivienda. Algo que provoca una distorsión evidente: vivir en una casa de mayor valor no implica necesariamente generar más residuos.
A este escenario se suma la desconfianza sobre las bonificaciones anunciadas. El sistema de contenedores inteligentes, que promete rebajas de hasta el 20 % mediante el uso de tarjetas o aplicaciones, es visto por la CAL como una medida "poco fiable" y discriminatoria. Critican que "el sistema solo mide cuántas veces se abre el contenedor, pero no la cantidad de residuo depositado".




