La Plataforma Salvem Llutxent se presentará a las elecciones de 2027: “Llutxent necesita un giro de 180 grados”
La asociación vecinal, nacida para exigir la reubicación de la planta de biogás, impulsa un proyecto transversal que abarca industria, infraestructuras y patrimonio
Rubén Estornell, portavoz de Salvem Llutxent, detalla por qué se presentarán a las elecciones de 2027
Llutxent (La Vall d'Albaida)
La plataforma ciutadana Salvem Llutxent ha decidido dar un paso adelante y presentarse a las elecciones municipales de 2027 con una candidatura propia. El movimiento, nacido para exigir la reubicación de la planta de biogás del municipio, considera que ni el gobierno ni la oposición han mostrado voluntad real per solucionar una problemática que, según aseguran, condiciona la vida diaria del pueblo.
Su portavoz, Rubén Estornell, ha explicado en Hoy por Hoy Ontinyent-La Vall d'Albaida que el punto de inflexión llegó tras meses en los que, asegura, las protestas “ya no servían para nada”. “Era como reunirnos por reunirnos, un pasatiempo. Llegamos a la conclusión de que, si no lo hacíamos nosotros, nadie lo iba a hacer”, afirma. La última asamblea del colectivo aprobó la propuesta de convertirse en candidatura electoral y trabajar en un programa propio “centrado en el qué y no en el quién”.
Estornell afirma que en la plataforma conviven sensibilidades ideológicas muy diversas y por eso recalca que no quieren asociarse a ninguna sigla. “No seremos PSOE, ni PP, ni Compromís. Queremos ser una candidatura de gestión, transversal, centrada en lo que el pueblo necesita”, señala.
Críticas al Ayuntamiento y un proyecto más amplio que el biogás
El detonante del movimiento fue la puesta en marcha de la planta de biogás. Estornell considera que la instalación “nunca debería haberse consentido en ese lugar”, al encontrarse, recuerda, “a apenas 300 o 400 metros del castillo del Xiu, un BIC que debería estar protegido”. Asegura que existen otros espacios adecuados, incluidos numerosos terrenos de carácter industrial, donde la empresa podría desarrollar su actividad “sin perjudicar la vida del vecindario”.
El portavoz es contundente respecto a las responsabilidades: “No culpamos a la empresa. Ha fallado la administración. El Ayuntamiento y la Conselleria no han vigilado los intereses del pueblo”. Según explica, la plataforma ha revisado actas plenarias y documentos del expediente y sostiene que “no se presentó ninguna alegación a la ubicación ni a la actividad”.
Además del impacto por olores, el colectivo denuncia que hasta 80 camiones diarios atraviesan el casco urbano, justo por una zona donde se concentra el colegio, el centro de salud, la guardería y otros servicios. Por eso, la reubicación de la planta será “la prioridad número uno” si llegan al gobierno municipal.
Pero su proyecto va más allá. Estornell defiende que Llutxent “necesita un giro de 180 grados en la gestión municipal”, que impulse la industria y mejore las infraestructuras. Entre sus preocupaciones destaca el estado del barranco de Mont Sant, que provoca inundaciones en la carretera de Pinet. “Los vecinos no tienen por qué sufrir cada dos años la entrada de agua en los garajes. La canalización está mal hecha”, afirma.
Otra de las líneas de trabajo será el Monestir del Corpus Christi, al que consideran “el mejor monumento de la Vall d'Albaida”, pero que, dicen, está desaprovechado. Proponen que la Universitat de València pueda desarrollar allí cursos de verano o actividades de formación permanente mediante un convenio con el Ayuntamiento y la Diputación. “Queremos que tenga un uso público y digno. Si ya fue una universidad, ¿por qué no puede volver a serlo de algún modo?”, plantea Estornell.
“Queremos gobernar, no ser bisagra”
El anuncio de la candidatura ha generado, según el portavoz, “más ilusión que escepticismo”. “Nadie me ha expresado dudas. Y si agradáramos a todo el mundo, tendríamos un problema porque significaría que no hay espíritu crítico”, afirma. Reconoce conversaciones personales con cargos municipales, siempre en tono cordial, pero insiste en que la plataforma quiere entrar en política “para mejorar, no para dividir”.
Salvem Llutxent iniciará ahora un proceso de reuniones con asociaciones, comercios, entidades deportivas y culturales para completar un programa que definen como “abierto y participativo”. No han avanzado nombres de la lista electoral, formada por alrededor de un centenar de personas, aunque detallarán la candidatura a lo largo de 2026.
Estornell no oculta la ambición del proyecto: “Nos presentamos para gobernar. No para estar en la oposición ni para ser la llave de nadie”. Y, preguntado por cuál sería el primer decreto si alcanzan la alcaldía, lo tiene claro: “Reunirnos formalmente con la empresa y con la administración para acordar la reubicación. Queremos que la empresa pueda continuar su actividad, pero en un lugar donde no moleste al pueblo. Estoy convencido de que podríamos llegar a un acuerdo”.