La Colla Ecologista L’Arrel impulsa un proyecto educativo para recuperar fauna valenciana vulnerable en Ontinyent
Diez centros educativos y cerca de 350 alumnos participan en la tercera edición de una iniciativa centrada en el ofegabous y los tríops
Ontinyent apuesta por la educación ambiental desde las aulas
Ontinyent apuesta por la educación ambiental desde las aulas
La Colla Ecologista L’Arrel ha puesto en marcha la tercera edición de su proyecto de recuperación de fauna valenciana vulnerable, una iniciativa que combina conservación del medio natural y educación ambiental y que este año implica a diez centros educativos de la ciudad y a unos 350 alumnos de diferentes niveles.
El proyecto se centra en dos especies poco conocidas pero fundamentales para los ecosistemas de agua dulce: el ofegabous (Pleurodeles waltl), un anfibio de la familia de las salamandras, y los tríops (Triops cancriformis), un pequeño crustáceo considerado uno de los animales más antiguos del planeta, con más de 200 millones de años de historia.
Aprender con especies vivas
El presidente de la Colla Ecologista L’Arrel, David Gironés, ha explicado que el objetivo del proyecto no es únicamente la reproducción de estas especies, sino también su conocimiento y posterior liberación en su hábitat natural. “Son especies muy esquivas y difíciles de observar en la naturaleza. Llevarlas a las aulas permite que el alumnado las conozca, las entienda y desarrolle una estima real por ellas”, ha señalado.
Según Gironés, el trabajo con animales vivos genera un impacto muy positivo en los estudiantes. “Cuando los alumnos ven cómo se alimentan, cómo se mueven y cómo crecen, conectan con lo que antes solo veían en libros o pantallas. Ese contacto directo cambia completamente su mirada”, ha afirmado.
Un proyecto compartido con las escuelas
La iniciativa cuenta con la implicación directa del profesorado, que se encarga del seguimiento diario de las especies en los centros, así como del voluntariado ambiental de L’Arrel y de un equipo de biólogos. Además, el proyecto se desarrolla en colaboración con la Conselleria de Medio Ambiente y el Centro Acuícola de El Palmar, responsable de coordinar la recuperación de estas especies a nivel autonómico.
“Estos proyectos no pueden quedarse solo en instituciones especializadas. Deben abrirse a la ciudadanía y, especialmente, a las escuelas, porque el conocimiento es la base de la conservación”, ha remarcado Gironés.
Concienciación y trabajo en red
Desde L’Arrel destacan que el proyecto demuestra la importancia del trabajo colectivo en la defensa del medio ambiente. “La conservación no puede depender de una sola persona o entidad. Es un proyecto compartido, porque el territorio es de todas y todos”, ha subrayado su presidente.
El proyecto también cuenta con la colaboración de entidades y empresas locales, así como del Ayuntamiento de Ontinyent, cuyo apoyo resulta clave para garantizar la continuidad de la iniciativa. “La voluntad es fundamental, pero sin recursos económicos es muy difícil mantener un proyecto de este tipo”, ha reconocido Gironés.
Mirada de futuro
Tras tres ediciones, la Colla Ecologista L’Arrel aspira a consolidar el proyecto y asegurar que las especies liberadas puedan reforzar las poblaciones existentes en el medio natural. “La vida salvaje es muy dura, pero cada ejemplar que conseguimos introducir aumenta la biodiversidad y las posibilidades de supervivencia de estas especies”, ha concluido.
La iniciativa refuerza el papel de la educación ambiental como herramienta clave para proteger el patrimonio natural y fomentar una relación más consciente y respetuosa con el entorno.
Miguel Coll
Director de Hoy por Hoy la Vall d'Albaida.