La meditación es una rebeldía pacífica frente a un mundo acelerado
Desde el monasterio budista de Pedreguer, el Venerable Gyaltsen analiza por qué cada vez más personas recurren a la meditación para afrontar la incertidumbre, frenar el ritmo de vida y reconectar consigo mismas
Entrevista Venerable Gyaltsen
Pedreguer
En un contexto marcado por la prisa constante, la sobre estimulación y la incertidumbre, un monasterio situado en las montañas de Pedreguer se ha convertido en un inesperado punto de encuentro global. Cerca de 30.000 personas de 85 países participan durante 21 días en un reto de meditación que busca fomentar la paz interior y la conexión personal.
El proyecto, impulsado por la comunidad budista Paramita, refleja una tendencia creciente: la búsqueda de calma en un mundo acelerado. El Venerable Gyaltsen, uno de los responsables de la iniciativa, asegura que la respuesta ha sido “masiva” y responde tanto a la eficacia milenaria de la meditación como a una necesidad social cada vez más evidente.
Más información
“Nos ayuda a conectarnos con nosotros mismos, a estar más en paz con el mundo y a vivir mejor”, explica, al tiempo que subraya que el inicio de 2026, marcado por un clima global convulso, ha incrementado el interés por este tipo de prácticas.
La experiencia, además, no solo ofrece serenidad individual. Meditar en comunidad —aunque sea a través de una pantalla— genera una sensación de pertenencia especialmente valiosa. Saber que miles de personas están dedicando ese mismo instante a la respiración y la introspección crea, según Gyaltsen, “un pequeño oasis” diario.
El crecimiento de esta comunidad digital comenzó como un portal en línea y se consolidó tras la pandemia, cuando las meditaciones virtuales empezaron a atraer a un público más amplio. Hoy, la interacción a través de comentarios y los encuentros presenciales en retiros permiten conocer el impacto real de la práctica, con testimonios de participantes que aseguran haber experimentado cambios profundos en sus vidas.
Frente a la cultura de la inmediatez, el monje budista define la meditación como una “rebeldía pacífica”. No se trata solo de detenerse, sino de entrenar la mente para desarrollar cualidades como la atención, la empatía o el amor hacia los demás, capacidades que —advierte— quedan relegadas en una sociedad saturada de información.
Para Gyaltsen, todas las personas poseen un potencial innato para el bienestar, aunque factores como los hábitos negativos o emociones tóxicas —ira, envidia o dependencia— dificulten el acceso a esa felicidad. La meditación sostiene, permite ir retirando esas “capas” de forma gradual y duradera.
El enclave de Pedreguer también juega un papel clave. Rodeado de naturaleza y silencio, el monasterio ofrece una atmósfera favorable para la introspección. “Si tienes mente, puedes meditar”, afirma el venerable, animando a quienes sienten curiosidad a dar un primer paso sin necesidad de equipamiento ni experiencia previa.
Las sesiones, gratuitas y abiertas a cualquier persona, pueden seguirse a través de la web de Paramita o en su canal de YouTube, con emisiones en directo cada tarde. Una invitación a parar unos minutos para respirar y, quizá, descubrir —como señala Gyaltsen— que existe “otra manera de estar en el mundo, más tranquila, más plena y más presente”.
Julio Pérez
Periodista en Radio Dénia cadena SER, donde edita...Periodista en Radio Dénia cadena SER, donde edita y presenta Hoy por Hoy y Hora 14 Dénia Marina Alta. Su trabajo abarca entrevistas, elaboración de informativos y generación de contenidos digitales y para redes sociales. Especializado en el ámbito local y comarcal, con un enfoque cercano y comprometido con la comunidad.