Inteligencia artificial para mejorar la atención en las UCI neonatales: un equipo de la UPV lidera un proyecto internacional
El uso de IA permitiría prevenir crisis en pacientes con situaciones muy complejas
Enfermera de la UCI neonatal
València
Un equipo de investigadores del grupo SABIEN del Instituto ITACA de la Universitat Politècnica de València (UPV) ha liderado un estudio internacional que analiza de forma exhaustiva el uso y el impacto de la inteligencia artificial (IA) en las Unidades de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN). El trabajo, publicado en Seminars in Fetal and Neonatal Medicine, revisa una década de investigación sobre la materia y evalúa 41 estudios que aplican IA al entorno clínico neonatal.
Desarrollada en colaboración con el Hospital Universitari i Politècnic La Fe, el IIS La Fe y la Queen Mary University of London, la investigación ofrece un análisis pormenorizado del desarrollo de estas tecnologías, identifica retos técnicos, metodológicos y éticos, y define prioridades para impulsar su implantación clínica de manera segura.
Una herramienta con impacto creciente en el cuidado neonatal
El análisis muestra que la IA está desempeñando un papel significativo en la mejora del diagnóstico precoz, la monitorización avanzada y la predicción de complicaciones en recién nacidos prematuros o con patologías graves. Concretamente, las aplicaciones más habituales se concentran en áreas como el sistema cardiovascular, neurológico, respiratorio e infeccioso, donde los algoritmos permiten detectar señales clínicas sutiles que pueden pasar inadvertidas en la evaluación convencional.
“Entre los avances más relevantes destacan la detección temprana de sepsis, la estimación de la maduración cerebral, la predicción de episodios respiratorios y la optimización de los sistemas de monitorización continua basados en señales fisiológicas, vídeo o sonido”, explican los investigadores de ITACA.
De hecho, señalan que las UCIN generan volúmenes masivos de datos en tiempo real, por lo que su interpretación mediante IA puede “mejorar la toma de decisiones clínicas y anticipar complicaciones, reduciendo riesgos y reforzando la atención de los recién nacidos más vulnerables”, destaca Vicente Traver, responsable del grupo SABIEN y coautor del artículo.
Desafíos pendientes para una implantación clínica segura
El estudio señala varios obstáculos que aún limitan la adopción generalizada de estas tecnologías: diferencias entre pacientes, conjuntos de datos poco representativos, sesgos asociados a la monitorización no invasiva y la falta de validación externa en gran parte de los trabajos revisados.
Asimismo, destaca la necesidad de modelos que favorezcan su uso por parte del personal sanitario, así como bases de datos más amplias y de alta calidad que permitan mejorar la robustez y la generalización de los algoritmos.
Colaboración interdisciplinaria y retos éticos emergentes
La investigación destaca, además, la relevancia de la colaboración interdisciplinar —entre ingenieros, clínicos, especialistas en datos y expertos en ética— para impulsar el avance tecnológico en el ámbito neonatal-perinatal.
“A medida que los modelos computacionales se hacen más sofisticados y el acceso a datos de salud aumenta, el potencial de la IA para transformar la atención médica es considerable, abarcando desde el diagnóstico predictivo hasta la elaboración de planes de tratamiento personalizados”, afirma Antonio Martínez Millana, subdirector de ITACA participante en el estudio.
Antonio Martínez Millana, UPV: "Mediante la IA podemos mejorar la toma de decisiones clínicas, es fundamental su aplicación desde la ética"
No obstante, persisten desafíos esenciales como garantizar la privacidad, validar de forma rigurosa los modelos y asegurar un acceso equitativo a las tecnologías emergentes: “ejes claves de la investigación futura para construir entornos clínicos seguros y sistemas sanitarios más accesibles”, afirma el subdirector de ITACA.
Oportunidades para una neonatología más precisa y personalizada
Finalmente, el trabajo científico identifica numerosas oportunidades para avanzar hacia UCIN más predictivas y eficientes. Entre ellas, la integración de datos multimodales, el desarrollo de herramientas de monitorización en tiempo real y el diseño de modelos explicables y éticamente responsables. “Estas tecnologías representan una oportunidad decisiva para evolucionar hacia cuidados más preventivos, precisos y adaptados a las necesidades de cada recién nacido”, destaca Andrea García Montaner, investigadora de SABIEN.
Equipo del grupo Sabien-ITACA de la UPV / UPV
La investigación ha sido financiada por el programa INBIO, para el fomento de proyectos de Innovación entre el Hospital Universitari i Politècnic La Fe y la Universitat Politècnica de Valencia, y cuenta con el apoyo de la red RICORS-SAMID y fondos europeos NextGenerationEU, que respaldan la mejora de la investigación biomédica y la innovación aplicada a la salud neonatal.