La crisis de la vivienda en Valencia: el alquiler, un lujo inalcanzable
En Hoy por Hoy valencia hemos hablado con representantes del Sindicat de Llogateres de València que nace como herramienta para enfrentarse a la crisis de la vivienda en la ciudad.

Nace el Sindicat de Llogateres de València
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València
En "Hoy por Hoy València" hemos abordado el problema en que se encuentran muchos inquilinos con el acceso a la vivienda y hemos hablado con Jordi Vila y Andrea Aleixos, portavoces del Sindicato de Llogateres de València que se constituye para trabajar sobre una realidad cada vez más extendida: el encarecimiento del alquiler y la falta de alternativas habitacionales asequibles.
Durante el programa hemos hablado con una mujer de 54 años que se trasladó de Ibi a Valencia en busca de empleo. Su experiencia refleja el fuerte contraste entre ambos municipios: mientras que en Ibi pagaba 300 euros por un estudio, en Valencia los precios de las habitaciones oscilan entre los 450 y los 700 euros mensuales, una cifra inasumible para su salario con un contrato de 30 horas semanales.
La mujer explica además que, pese a ser una inquilina responsable, ha encontrado serias dificultades para acceder a una vivienda debido a su edad. Según relata, muchos propietarios priorizan alquilar a personas más jóvenes, lo que añade un factor de discriminación a una situación ya de por sí precaria. Este caso no es aislado, sino el reflejo de un problema estructural que afecta a un número creciente de personas en Valencia.
Los representantes del sindicato explicaron que su finalidad es frenar la especulación, evitar la expulsión de inquilinos y fomentar la organización colectiva como vía para resistir los aumentos abusivos de los alquileres. Insistieron en que los inquilinos no deben sentirse obligados a abandonar sus viviendas ante una subida de precio, ya que solo un juez puede ordenar un desalojo.
Desde el sindicato apuestan por la negociación colectiva para mantener los precios del alquiler en niveles razonables, acordes a los salarios reales de quienes viven de alquiler. También subrayaron el fuerte desequilibrio existente entre propietarios e inquilinos, ya que los primeros suelen contar con mayor poder de negociación, lo que facilita situaciones de abuso.
Asimismo, se señaló que la especulación inmobiliaria está impulsada en gran medida por grandes fondos de inversión y actores financieros que conciben la vivienda como un activo de negocio. Esta lógica contribuye a agravar la crisis de acceso a la vivienda. En ciudades donde el sindicato ya está implantado, se han conseguido avances relevantes, como llevar a juicio a grandes fondos por cláusulas abusivas en los contratos de alquiler.
Los representantes también defendieron la necesidad de implantar contratos de alquiler indefinidos, que permitan a los inquilinos asentarse sin la amenaza constante del desalojo. La idea central es que la ciudad debe ser habitada por quienes viven y trabajan en ella, y no por turistas o especuladores.
Y es que esta nueva entidad surge de la necesidad urgente de dar una respuesta organizada a la crisis de vivienda que vive la ciudad de València y toda su área metropolitana, especialmente afectada por una escalada de precios sin precedentes.
El objetivo del Sindicat de Llogateres es organizar a los inquilinos y las inquilinas que sufren una realidad material injusta, crítica e insostenible. Desde el Sindicat de Llogateres de València hacen un llamamiento y con un objetivo muy concreto: dotar a los alquileres una herramienta real que ayuda a las personas alquiladas a defender sus derechos, ante la ausencia y pasividad de las instituciones.
Estas herramientas pasan por dar voz a las personas que están alquiladas y no sólo al propietario. Buscan un equilibrio entre la realidad de ambas posturas, igualar el poder de la negociación y que se puedan conseguir una negociación en las mismas condiciones. Desde el Sindicat de Llogateres de València se apoyan en datos concretos.
Durante el programa se compartieron datos que evidencian la desigualdad del mercado: solo un 10,2 % de la población obtiene ingresos por alquiler, y estos ingresos son, de media, muy superiores a los salarios de las personas que alquilan. Según el sindicato, esto desmonta el discurso de que los propietarios dependen del alquiler para sobrevivir y pone de relieve una dinámica de explotación.
Según los últimos datos del mercado, el precio del alquiler en València lidera las subidas en todo el país con incrementos interanuales entre el 15% y el 20%, superando los 1.200 euros en muchos barrios.
La presentación del sindicato va de la mano de una campaña con empuje estatal bajo el nombre "Nos Quedamos". Se trata de una iniciativa que apuesta por la desobediencia civil no violenta ante subidas abusivas o no renovaciones injustificadas, el sindicato anima a las inquilinas a mantenerse a la vivienda pagando el precio anterior a la subida y firmado en contrato, para presionar y conducir la situación dramática hacia una negociación eficiente a todas las partes, que respeto el derecho a la vivienda.
‘Nos quedamos’, aun así, no es una acción aislada. Su eficacia recae en el hecho que se articula a través de la CSI (Confederación de Sindicatos de Inquilinas), entidad en la cual se integra el sindicato valenciano, como ente autónomo. Esta integración permite una coordinación estratégica en todo el Estado. En caso de que un fondo de inversión o gran tenedor acose a los vecinos y vecinas de València, tendría que hacer frente a una respuesta de presión conjunta en Barcelona, Madrid, Málaga y el resto del territorio.
El Sindicat de Llogateres nace con una vocación de movimiento abierto y transversal. El objetivo es sumar fuerzas y recursos con el resto de actores que defienden los derechos de las vecinas, entendiendo que la diversidad de estrategias enriquece la lucha común.
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Ana Mansergas
Redactora de Radio Valencia Cadena SER




