El Castellón sigue superándose: golea en Valladolid y alimenta el sueño del ascenso a Primera División
Los de Pablo Hernández se pasearon en el José Zorrilla con tantos de Camara, Barri por partida doble y Cipenga
Castellón
El CD Castellón ha hundido aún más al Real Valladolid, cuyo objetivo ahora es evitar bajar otra categoría más, y confirma su candidatura al ascenso, con cuatro goles que les permite dormir como líderes de Segunda (0-4).
Los vallisoletanos salieron entregados, presionando, buscando el balón, con el objetivo de ofrecer un buen resultado a una afición que lleva más de tres meses sin ver ganar a los suyos.
Con la principal novedad del canterano Mario Maroto en el once titular, saltaron al terreno de juego ante un Castellón situado en la parte alta de la tabla, que no tardó en hacerse con el control del juego, demostrando una mayor claridad de ideas, seguridad y confianza.
Poco le duró la iniciativa al cuadro local. El conjunto de Pablo Hernández se hizo dueño y señor del juego y abrió el marcador del Zorrilla en el minuto 21, con un gol de Camara, tras una jugada de continuidad después de un córner.
Camara abrió la lata
Al jugador del Castellón le dio tiempo a controlar el esférico, colocarlo a su antojo y chutar con comodidad para asegurarse la diana. Primer jarro de agua fría para un Real Valladolid sin tensión, tras veinte minutos de partido.
De hecho, esa falta de carácter que, en teoría, el técnico blanquivioleta, Luis García Tevenet, dice que ve en los entrenamientos, se tradujo en otro gol del Castellón, dos minutos después. Barri, de cabeza, tras una falta ejecutada por Suero, sorprendía a la defensa, y a Guilherme.
Y, como a perro flaco todo son pulgas, al Real Valladolid se le anuló un tanto de Chuki, tras un buen pase de David Torres. A este intento de reacción respondería el Castellón con una nueva ocasión de gol, pero el disparo de Suero salió mordiendo el palo de la meta local.
Doblete de Barri a balón parado
No había problema. Los únicos que generaban juego eran los castellonenses y, si perdonaron una, otra no. Barri anotó el tercer gol tras un córner, aprovechando la falta de contundencia de la zaga local a la hora de despejar el balón.
Biuk, que pudo recortar distancias, se topó con Matthys y muchos seguidores blanquivioletas comenzaron a abandonar el estadio. Desastre absoluto, impotencia y frustración ante un rival muy superior.
Resultado: una sonora pitada al Real Valladolid cuando el colegiado señaló el final de la primera mitad. No era el mejor escenario para los locales, que salieron con tres cambios tras el descanso.
Con estos, el conjunto blanquivioleta pareció cobrar más impulso y, de hecho, Meseguer lograba un gran remate de cabeza que sorprendía a Matthys, pero el colegiado señaló que, al sacar Chuki el córner, el balón había superado el límite del campo.
Cipenga puso la guinda con un golazo
El Castellón no se conformaba con el 0-3, pero lógicamente jugaba con mucha tranquilidad, y sin presión alguna. Lo más sencillo y coherente era gestionar los tiempos y aprovechar la impotencia del rival.
Cipenga daba la puntilla a los vallisoletanos, con un auténtico golazo por la escuadra ante el que nada pudo hacer Guilherme. Un 0-4 que obliga a reaccionar a la propiedad del club blanquivioleta si quiere evitar el descenso a 1ª RFEF, y que permite al Castellón soñar con el ascenso directo a Primera.