La Comisión de Alardos y Embajadas de Elda celebra medio siglo de fiestas
Sandra Crespo Esteban: “Es un orgullo y una maravilla celebrar este 50 aniversario con todos los festeros y tiradores”

Elda
La Comisión de Alardos y Embajadas, integrada en la Junta Central de Comparsas de Elda, celebra un año histórico con motivo de su 50 aniversario, medio siglo coordinando los actos de pólvora y embajadas que hacen únicas las fiestas de moros y cristianos. Sandra Crespo Esteban, presidenta desde 2022 y vinculada a estas fiestas desde hace más de veinte años, recuerda con emoción cada uno de los momentos vividos: “La apertura del aniversario me emocionó mucho, dejé un pequeño discurso y me dio la congoja; es increíble ver cómo toda la historia de la comisión se refleja en la calle”.

Javi Ruiz Fotografía

Javi Ruiz Fotografía
Desde sus inicios como tiradora en diferentes comparsas hasta asumir la presidencia, Crespo ha visto crecer y evolucionar la comisión: “He aprendido que la fiesta lleva muchísimo trabajo para poder sacarla a la calle, y creo que muchos festeros no somos conscientes de ello. Recomiendo a quien tenga oportunidad integrarse en una junta directiva para conocer de cerca lo que supone organizar todo esto”. Este 50 aniversario ha estado marcado por actos especiales, como exposiciones de fotos y trajes, almuerzos de tiradores y el emotivo “café con pólvora”, momentos que han unido historia, tradición y emoción.

Javi Ruiz Fotografia

Javi Ruiz Fotografia
El calendario del aniversario continúa con la gala anual de la comisión, la presentación de los trajes de los nuevos embajadores el 22 de mayo y la publicación del libro de José Blanes Peinado como cierre del ciclo festivo. Crespo destaca el trabajo del equipo: “Somos alrededor de 30 personas en la comisión y cada detalle se cuida al milímetro. Nuestro proyecto de futuro es mantener la calidad de la fiesta y seguir mejorando pequeños detalles para que la tradición siga viva y segura”. Con medio siglo de historia, la Comisión de Alardos y Embajadas reafirma su papel como guardiana de la emoción, la pólvora y la memoria de nuestras fiestas.




