Enfermedades endocrinas en perros y gatos
Con la veterinaria Mercedes Sánchez

Mercedes Sánchez. Veterinaria
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Villena
Hay gente que se sorprende cuando se da cuenta de que, realmente, el cuerpo de un perro o gato funciona como el nuestro, y por lo tanto también tiene la mayoría de las enfermedades que padecemos nosotros (todo esto, con sus singularidades, pero a grandes rasgos, es así).
Perros y gatos, también padecen enfermedades como diabetes o alteraciones de la tiroides. Así que hoy os vamos a contar un poco sobre ellas.
Empezaremos por la más dulce. No quiero que sean clases magistrales, porque sería imposible en el tiempo que tenemos, pero sí que quiero que se os quede más o menos claro por qué se producen estas enfermedades, cómo podemos detectarlas y lo más importante siempre, cómo evitarlas en la medida de lo posible. Mónica, conmigo, MEDICINA PREVENTIVA.
Los perros y los gatos, pueden ser diabéticos. Esto significa que pueden tener alteraciones a nivel del páncreas, que es el órgano que secreta la insulina. La insulina es como una llave que le abre la puerta a la glucosa para que entre en las células, ya que estas necesitan glucosa como fuente de energía. Si no hay insulina o hay resistencia a la insulina, la glucosa no entra en las células y se queda viajando por el torrente sanguíneo, se va acumulando y por eso al hacer una analítica, la glucosa está alta.
El rango normal, los niveles normales de glucosa en sangre, en perro y gato, generalizando, es de 80-120mg/dl. Más o menos como nosotros. En la diabetes, podemos encontrarnos con valores de 250-300-400mg/dl, y claro, estas concentraciones son tóxicas para los órganos, tenemos daño a nivel del páncreas, que si ya estaba tocado, pues aún empeora más, a nivel de los nervios, se produce neuropatía diabética, por eso hay gatos que apoyan las extremidades posteriores de una forma característica, apoyan al andar los corvejones. También se generan en los ojos cataratas diabéticas, relacionado con el sistema inmune, se producen más infecciones a nivel urinario, de piel, todo mal.
La glucosa, cuando la cantidad en sangre excede los 180mg/dl, se excreta por el riñón y al ser una molécula muy grande comparada con lo que el riñón suele excretar, se lleva consigo más agua de lo normal, por lo que el animal orina más, hace más pipí. Y ese va a ser uno de los síntomas que vamos a poder observar en nuestro animal. Los gatos y perros diabéticos, presentan poliuria/polidipsia que van juntos, que significa que orina mucho (ya sabemos por qué) y al orinar mucho, tiene que ingerir más cantidad de agua, por lo que nosotros podemos ver que hace muchos pipís, antes no se hacía pipí y ahora no se aguanta, se hace pipí en casa, y el cachorro del agua antes le duraba todo el día o incluso dos, y ahora se lo tengo que rellenar muy a menudo. Ya que estamos con esto, quiero comentar un error que cometemos muchas veces por ignorancia, y que realmente vemos como algo lógico pero que no funciona así.
Solemos pensar que como está bebiendo mucho, está orinando mucho y nuestra lógica dice: le voy a quitar el agua por la noche o le voy a limitar la cantidad para que no haga tantos pipís. Esto realmente no funciona así, es más complejo. Y el orden no es: bebo mucho, por lo que orino mucho. El orden real es orino mucho (por la patología que tengo) así que necesito beber mucho, porque si no, me deshidrato. Así que al restringirles la cantidad de agua que necesitan, estamos empeorando el cuadro clínico.
¿Qué mas síntomas tenemos? ya hemos dicho que la poliuria/polidipsia (hacer mucho pipí y por lo tanto beber mucho), y también tenemos polifagia, que es comer en exceso. Piden mucha comida, por qué? Porque aunque tengamos la glucosa disponible y además con niveles muy altos, y ésta sea la fuente de energía preferida por las células para generar energía, recordemos que no tenemos insulina, que es la que mete la glucosa en la célula para que la puedan usar, por lo que el cuerpo tiene hambre, pide energía. Otro síntoma que no nos tiene que cuadrar es que pierden peso. A ver, este animal está comiendo como nunca en su vida, cómo puede ser que esté perdiendo peso?! Esto se explica de la siguiente manera: el cuerpo no puede usar la glucosa, y tiene que optar por otras fuentes de energía, que no son, para empezar, tan eficientes como la de la glucosa, y que además tiene efectos secundarios. El cuerpo tiene hambre, y qué hace? Sacar grasas de tejido adiposo, y sacar proteínas de los músculos. De ahí que veamos que el animal está más delgado.
Más síntomas: letargia, está cansado, la calidad del pelo es mala… pero bueno, son síntomas más inespecíficos.
Una vez diagnosticada la enfermedad, le ponemos tratamiento. Lo normal es que necesiten insulina. Esa dosis de insulina que necesite nuestro animal es totalmente individualizada, no hay una dosis general. Empezamos con una dosis estándar, eso sí, y vemos cómo se comporta el cuerpo y esta glucosa que está elevada, vemos cómo va disminuyendo, qué niveles mínimos alcanza y según eso, vamos ajustando dosis. Porque, igual que es malo tener la glucosa muy alta, también es malo tenerla baja, así que debemos llegar a una dosis de insulina (ajustando dosis según efecto) en la que haga que el rango en el que nos movamos de glucosa sea óptimo, no provoque síntomas ni deteriore el organismo, pero tampoco que bajemos a unos niveles que puedan ser peligrosos. El tratamiento con insulina debe llevarse con un control estricto de horarios, de dosis de insulina y de rutinas. Nuestro animal come una comida determinada, con una cantidad determinada, y a determinada hora, y si come, le pinchamos, y así mañana y noche. Parece un mundo, a mi hay veces que me lo parece, pero luego se sobrelleva.
Hay factores predisponentes que no podemos evitar, como la raza o la edad. Pero sí que podemos hacer cosas para evitarla en la medida de lo posible. Si sabemos que nuestro animal corre el riesgo de padecerla, cuantas menos papeletas compremos para que nos toque, mejor.
EL mayor factor predisponente para padecer diabetes es la obesidad. La obesidad provoca una resistencia a la insulina y ya sabemos que la insulina tiene un papel clave en esta enfermedad.
También podemos evitar el sedentarismo, ya que hacer ejercicio físico va a ser beneficioso y vamos a evitar la obesidad. Podemos darles una buena alimentación. Algunos medicamentos como los glucocorticoides o otras enfermedades pueden predisponer a padecer diabetes, como la pancreatitis crónica…
Así que evitemos que nuestro animal esté obeso, porque a parte de predisponerle a padecer diabetes, lo va a hacer también para otras enfermedades, hagámosles controles rutinarios periódicos y estemos al tanto si nuestro perro o gato empieza a hacer cosas que antes no hacía, como beber mucho comer mucho o hacer mucho pipí.




