Aviana corona el Montcabrer
La expedición de la Asociación villenense de Amigos de la Naturaleza se pasea por el Montcabrer en esta nueva ruta senderista

Aviana en el Montcabrer / Aviana en el Montcabrer

Villena
Con una temperatura de apenas 4 grados, a las 7 de la mañana del domingo 15 de febrero, un grupo de 45 socios de AVIANA nos reunimos en nuestro punto de encuentro habitual, frente al colegio de los Salesianos, para emprender la ascensión a una de las montañas más emblemáticas de Alicante: el Montcabrer, una cumbre de 1.389 metros de altitud situada en el término municipal de Cocentaina.

Aviana en el Montcabrer / Aviana en el Montcabrer

Aviana en el Montcabrer / Aviana en el Montcabrer
Dejamos los coches en el área recreativa de la fuente del Mas dels Arbres, en pleno Parque Natural de la Sierra de Mariola, e iniciamos la marcha por una pista rodeada de pinos. Pasamos junto al Mas del Corb y continuamos hasta el Mas de la Foia Ampla. Tras pasar la casa, tomamos una senda bien marcada y con notable pendiente que nos condujo hasta la cima del Montcabrer, considerada como la tercera cima más alta de la provincia de Alicante, solo superada por la Sierra de Aitana (1557 m.) y el Puig Campana (1408 m.).

Aviana en el Montcabrer / Aviana en el Montcabrer

Aviana en el Montcabrer / Aviana en el Montcabrer
Desde lo alto, las vistas de montañas y valles resultan espléndidas: la sierra de Benicadell, el embalse de Beniarrés, Muro de Alcoy… un paisaje que recompensa con creces el esfuerzo de la subida. Siempre nos sorprende el despliegue paisajístico que ofrecen estas comarcas tan agrestes del norte Alicante.

Aviana en el Montcabrer / Aviana en el Montcabrer

Aviana en el Montcabrer / Aviana en el Montcabrer
Al llegar a la cumbre el viento era tan fuerte que no nos detuvimos para hacer una foto de grupo que capturara ese momento. Preferimos bajar rápidamente y, ya resguardados del viento, almorzar y recuperar fuerzas. Después emprendimos el descenso, pasando por la fuente del Pouet y continuando por el Barranc del Carrascalet, una bajada pronunciada que puso a prueba nuestras piernas hasta el final de esta ruta circular de 11 kilómetros, de dificultad moderada y 499 metros de desnivel.
Durante el descenso disfrutamos del majestuoso vuelo de un grupo de buitres y, poco después, vimos un rebaño de cabras montesas que nos recordó que esta montaña debe su nombre a la tradición histórica ganadera. Significa “monte de cabras”, ya que antiguamente los pastores llevaban a pastar a sus cabras a esta zona.
Días como este, disfrutando de la naturaleza y de la compañía de los integrantes de AVIANA son un privilegio.




