LaLiga omite en su informe la injustificada provocación de Cömert y genera una ola de indignación en el levantinismo
La RFEF no puede validar que en el próximo derbi madrileño, andaluz o vasco se repita la imagen de un jugador ondeando el banderín de su rival porque se generará un precedente muy peligroso
Eray Comert of Valencia CF provokes the Levante fans and players at the end of the match by placing his shirt on the corner flag during the LaLiga match between Levante UD and Valencia CF at Ciutat de Valencia Stadium in Valencia, Spain, on February 15, 2026. (Photo by Jose Miguel Fernandez/NurPhoto via Getty Images) / NurPhoto
Valencia
El informe que ha publicado LaLiga, a propósito de los incidentes ocurridos a la conclusión del derbi entre el Levante y el Valencia, necesita con carácter de urgencia una rectificación o el informador de LaLiga necesita corregir su miopía. No hay una tercera vía, ni medias tintas, ni fronteras competenciales entre la patronal y la Federación.
Un cartucho de dinamita no explota si alguien no prende la mecha y es tan injustificable el lanzamiento de botellas a un terreno de juego, con independencia de la puntería, como la provocación previa que existió de parte de Eray Cömert.
El informador tuvo vista de lince para diferenciar entre las botellas lanzadas con y sin tapón, pero no le alcanzó para observar como el jugador del Valencia esprintó 40 metros para arrancar el banderín contrario a la banda donde se encontraban los aficionados valencianistas, colocar su camiseta sobre un símbolo del Levante y recorrer la misma distancia de vuelta mientras agitaba su preciado trofeo por la victoriosa conquista.
La ceguera selectiva será otro mal síntoma de LaLiga si no da parte a la Federación para que entre de oficio o el propio Comité Técnico Arbitral realiza un anexo al acta del colegiado, Miguel Ángel Ortiz Arias tras la revisión de las imágenes.
El colegiado no reflejó nada de lo sucedido porque en el instante que a Cömert le entró el ataque de euforia descontrolada ya se encontraba en el interior del vestuario junto al resto de sus asistentes.
Si Javier Tebas sale a torear de verdad, no puede arrugarse detrás del burladero y de unas presuntas competencias limitadas por el reglamento de la RFEF. La Liga no puede escudarse en un simple informe de denuncia al Comité de Competición de la RFEF y a la Comisión Antiviolencia que solo recoja los cánticos que inciten a la violencia o tengan un contenido insultante y pase por alto el origen que desencadenó el lanzamiento de botellas.
Del mismo modo, la Federación Española no puede validar que en el próximo derbi madrileño, andaluz o vasco se repita la imagen de un jugador ondeando el banderín de su rival porque se generará un precedente muy peligroso y cuyas consecuencias no se medir.
El Levante, que es de los clubes con menos incidentes reflejados por LaLiga en 24 jornadas, asumirá la sanción económica y un posible apercibimiento de cierre de estadio por los cánticos inapropiados y los intolerables botellazos, pero no se puede ir de rositas la deliberada actuación de Cömert que incitó y provocó de forma injustificada a la afición local.
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José Manuel Alemán
Redactor de Deportes en Radio Valencia