Marcos Morau recibe el Premio de Cultura de Radio Ontinyent en la primera edición de sus galardones
El coreógrafo ontinyentí, una de las figuras más influyentes de la creación escénica internacional, suma este reconocimiento local a un año marcado por los grandes premios y la proyección mundial

Entrevista a Marcos Morau. Premio de la Cultura en los I Premis Ràdio Ontinyent
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La primera edición de los Premios Radio Ontinyent ya tiene otro de sus nombres propios. El Premio de Cultura ha recaído en Marcos Morau, creador escénico de proyección internacional y referente indiscutible de la danza contemporánea, en un año especialmente intenso tanto a nivel profesional como personal.
La iniciativa, impulsada por Radio Ontinyent, nace con el objetivo de reconocer el talento, la trayectoria y la aportación social de personas y entidades de la Vall d’Albaida en doce ámbitos distintos. En esta primera edición, el jurado ha querido destacar el peso cultural, creativo y simbólico que representa Morau para la comarca y para la cultura valenciana.
La primera edición reconocerá a personas y entidades en doce categorías: Cultura, Acción Social, Medio Ambiente, Deporte, Empresa, Sanidad, Música, Fiestas, Gastronomía, Efeméride, Igualdad y Educación
Un año excepcional marcado por los reconocimientos
El galardón de Radio Ontinyent se suma a una cadena de distinciones que han convertido 2025 en un año inolvidable para el artista. Entre otros reconocimientos, Marcos Morau ha recibido recientemente la Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes, una de las máximas distinciones culturales otorgadas por el Estado, así como la Medalla de la Ciudad de Ontinyent. Además, fue el pregonero de las fiestas de Moros y Cristianos, un acto que todavía hoy muchos vecinos recuerdan como especialmente emotivo.
El propio Morau confesaba durante la entrevista que vive este cúmulo de premios con una mezcla de gratitud y vértigo. “Ha sido un año tan fuerte y tan bonito, con tantos premios, que llega un momento en el que necesitas digerirlo todo y disfrutarlo, pero la vida sigue y yo sigo creando”, explicaba desde París, donde trabaja actualmente.
El valor especial de un premio que llega desde casa
Más allá del prestigio de los reconocimientos nacionales e internacionales, el coreógrafo subrayó el significado especial que tiene recibir un premio en su tierra. “Es muy importante que los premios lleguen desde casa. Hay reconocimientos que son una medalla, y otros que son el cariño de la gente, los mensajes que te escriben después de ver un espectáculo y te dicen que les has hecho mirar la vida de otra manera”, señalaba.
En este sentido, Morau destacaba que el Premio de Cultura de Radio Ontinyent representa también ese vínculo emocional con el público que le vio crecer, con el pueblo y con las personas que formaron parte de sus inicios artísticos.
Presencia simbólica en la gala de entrega
La gala de entrega de los Premios Radio Ontinyent tendrá lugar el próximo día 25. Debido a su intensa agenda internacional, Marcos Morau no podrá recoger personalmente el galardón, aunque sí estará presente de forma simbólica. Según explicó, el premio será recogido por personas que representan sus dos grandes familias: la personal y la artística, un gesto que define perfectamente su manera de entender la creación y la vida.
“Siempre es bonito dialogar entre lo que has elegido y lo que te ha tocado, entre la familia de sangre y la familia artística”, afirmaba, reivindicando la importancia de no olvidar los orígenes y el camino recorrido.
De Ontinyent al mundo sin perder la esencia
Durante la conversación, el creador recordó sus inicios en Ontinyent, su paso por Masters Ballet, la gimnasia rítmica, las fiestas y ese primer contacto con la danza que, de niño, incluso miraba con cierta vergüenza por no entender todavía qué le estaba despertando por dentro. “Todo eso forma parte de mí. Alguien despertó algo que yo no sabía ni que tenía”, reconocía.
Hoy, Marcos Morau se encuentra trabajando en la Ópera Garnier, colaborando con grandes elencos internacionales y desarrollando proyectos que le llevarán en los próximos meses por ciudades como Ginebra o Tokio, mientras su compañía gira por escenarios de todo el mundo.
Mirar al futuro con calma y equilibrio
Lejos de marcarse nuevos premios como objetivo, Morau asegura que su mayor reto ahora es encontrar el equilibrio. “Ya no pienso en reconocimientos. Pienso en estar tranquilo y feliz, en hacer menos cosas y vivir un poco más”, confesaba, reivindicando el derecho a bajar el ritmo sin renunciar a la creación.




