Secuelas en el suelo pélvico en mujeres que han pasado un cáncer
Con Emilia Cabanes y Ana Ibáñez
Ana Ibáñez
Villena
Superar un cáncer ginecológico es una victoria inmensa. Sin embargo, después del tratamiento, muchas mujeres sienten que su cuerpo ya no responde como antes: hay dolor, escapes de orina, incomodidad en las relaciones sexuales o esa sensación de "no estar igual". Todo esto no es secundario ni inevitable; son secuelas reales que afectan la calidad de vida y que merecen atención.
Las secuelas en el suelo pélvico tras tratamientos oncológicos (cirugía, radioterapia, quimioterapia) incluyen incontinencia urinaria/fecal, dolor crónico, prolapsos, atrofia vaginal, sequedad y disfunción sexual (dispareunia). Estas complicaciones afectan significativamente la calidad de vida y el bienestar emocional, requiriendo fisioterapia especializada para su rehabilitación
Aquí es donde la fisioterapia de suelo pélvico juega un papel fundamental, por eso hoy hablamos con Ana Ibáñez, fisioterapeuta, especializada en salud femenina, que junto a Emilia Cabanes nos habla de las consecuencias y las soluciones que tienen estas secuelas.