La disparatada dualidad de la vivienda en la Costa Blanca
Somosomos un “refugio residencial europeo” y un infierno para los residentes nacionales

La Columna de Carlos Arcaya: «La disparatada dualidad de la vivienda en la Costa Blanca»
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Alicante
Es un sarcasmo que el presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, diga que los controles establecidos tras estallar el escándalo del residencial Les Naus están funcionando y que la solución a la actual crisis habitacional es construir viviendas.
Por una parte, no solo es que la vivienda protegida sea escasísima, es que la laxitud a la hora de controlar las que se adjudican es palmaria.
Y por otra, especialmente en la Costa Blanca, vivimos una dualidad inmobiliaria que nos lleva al disparate. Precisamente este lunes, una importante inmobiliaria afirmaba que somos “refugio residencial europeo”, pero a la vez, por la falta de medidas, también somos un infierno —en terminología del PP, ya que tanto les gusta el término— para los residentes nacionales.
Y es que mientras los llamados turistas residenciales pueden comprarse viviendas con precios que rondan los 700.000 euros y en un 85% de los casos lo hacen sin necesidad de pedir financiación, muchos alicantinos son expulsados de su ciudad para encontrar una casa asequible. No se trata de demonizar a los compradores extranjeros, se trata de actuar con mucha más responsabilidad y mucho más equilibrio.


Carlos Arcaya
Licenciado en Ciencias de la Información por la EHU-UPV. Redactor de Radio Alicante desde 1992, antes...




