‘Falu’ Quirelli: “El equipo quiere luchar por algo grande”
El entrenador del Huesitos La Vila afronta con mucha ambición la fase decisiva de la competición

‘Falu’ Quirelli: “El equipo quiere luchar por algo grande”
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Benidorm
La soleada tarde del domingo en El Pantano dejó algo más que color en la piel de los aficionados. Dejó también la satisfacción del deber cumplido. El Huesitos La Vila certificó por la vía rápida su permanencia en la División de Honor del rugby nacional y puso el broche al primer gran objetivo de la temporada. En SER Deportivos Marina Baixa lo analizamos con su entrenador, Hernán ‘Falu’ Querelli, apenas 24 horas después de una victoria que vale mucho más que cuatro puntos.
Porque conviene no perder la perspectiva. Cuando arrancó el curso, el mensaje era claro: asegurar la salvación. Nada más. Nada menos. Y no era, como recordó el técnico, una meta sencilla. La exigencia de la máxima categoría, la igualdad creciente y el desgaste físico y mental convierten cada temporada en una carrera de fondo. Por eso, aunque el equipo ha ido tan bien que casi parece natural estar entre los seis primeros, el logro tiene un enorme mérito.
Un partido con fantasmas
El encuentro del domingo fue, además, una prueba de carácter. El Huesitos La Vila dominaba, tenía la posesión, marcaba el ritmo… pero en dos acciones casi consecutivas el rival golpeó con eficacia quirúrgica. En apenas siete minutos, el marcador reflejaba un 0-12 que hizo aparecer los fantasmas. Otra vez la sensación de que todo lo que podía salir mal, salía mal.
Querelli lo explicó con claridad en los micrófonos de la radio: el rival había sido estudiado al detalle y precisamente esas transiciones rápidas y su capacidad para castigar errores eran sus principales fortalezas. Lo que estaba pasando entraba dentro de lo previsto, pero vivirlo sobre el césped es otra historia.
Ahí emergió la madurez del grupo. Sin necesidad de grandes discursos desde el banquillo, los propios jugadores se juntaron, hablaron y ajustaron detalles. Mantuvieron el plan, reforzaron la concentración y lograron revertir un escenario que no pintaba nada sencillo. Esa reacción dice mucho de un vestuario que ha crecido a lo largo del año.
Objetivo cumplido… y ambición intacta
Con la permanencia asegurada y el equipo clasificado entre los seis mejores, ahora comienza la segunda fase. Se arrastran los puntos y el reto pasa por terminar entre los cuatro primeros para disputar los cuartos de final en casa, en El Pantano, ante la afición.
El calendario no será cómodo: cinco partidos, dos en casa (Cisneros y Alcobendas) y tres fuera, con desplazamientos exigentes ante los dos grandes dominadores de la liga y una última jornada que puede ser decisiva. Pero el mensaje del entrenador es claro: sin presión añadida, pero sin renunciar a nada.
Y es que jugar con el objetivo principal ya en el bolsillo puede convertirse en una ventaja competitiva. La tensión por evitar el descenso desaparece y deja paso a la ambición pura. El grupo, recordó ‘Falu’, quedó tocado tras caer en semifinales de Copa. Eso habla de un equipo que no se conforma.
Quince años después…
La conversación tuvo también un guiño a la historia. Se cumplen quince años y unos días de aquel título de liga conquistado en 2011. Un recuerdo que forma parte del ADN del club y que sirve como inspiración. No como presión externa, sino como referencia de que en La Vila se puede aspirar a grandes cosas.
El técnico fue prudente, como siempre. No quiso hacer pronósticos a largo plazo. Pero sí dejó una idea potente: ahora el equipo puede soltarse, mostrar su mejor versión y competir con la tranquilidad de saber que el trabajo estructural está hecho.
La próxima cita será de nuevo en El Pantano, ante Cisneros, para abrir esa segunda fase. Será el momento de comprobar si la liberación mental se traduce en un salto competitivo. Lo que está claro es que la temporada ya es notable y que este grupo ha demostrado resiliencia, compromiso y ambición.

Nico Van Looy
Director de SER Deportivos Benidorm




