Ontinyent se consolida como capital industrial en el gran encuentro empresarial de la Comunitat Valenciana
Más de 250 empresas y 500 reuniones refuerzan el papel estratégico de la Vall d’Albaida como territorio de oportunidades

Hoy por hoy Ontinyent-la Vall d'Albaida Especial 5º Encuentro Clientes-Proveedores de la CV (26/02/2026)
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La Sala Gomis de Ontinyent se convirtió este jueves en mucho más que un espacio para reuniones empresariales. En directo, en el programa especial de Radio Ontinyent realizado desde el propio encuentro, se respiraba una sensación compartida: la industria comarcal no solo resiste, sino que quiere liderar.
El V Encuentro Clientes-Proveedores de la Comunitat Valenciana reunió a más de 250 empresas y generó alrededor de 500 reuniones en una sola mañana. Un formato ágil, de apenas diez minutos por cita, que algunos definían en tono distendido como un “first date empresarial”, pero que en realidad persigue algo mucho más profundo: crear conexiones reales dentro del propio territorio.
Una comarca industrial que se reinventa
El alcalde de Ontinyent, Jorge Rodríguez, subrayó que acoger una cita de este nivel supone “un reconocimiento a un enclave industrial y empresarial que mantiene su ADN emprendedor”. Insistió en que muchas veces las empresas buscan proveedores fuera de la Comunitat Valenciana —e incluso fuera de España— cuando pueden tenerlos “al lado de casa, con el ahorro de costes y el refuerzo territorial que eso implica”.
La Vall d’Albaida, con Ontinyent como capital comarcal, ha demostrado a lo largo de los años una notable capacidad de adaptación. Sectores tradicionales como el textil han atravesado momentos difíciles, pero otros como el plástico o las artes gráficas han tomado impulso. Para el presidente de la Mancomunitat, Ismael Sanvíctor, la clave está en esa capacidad de regeneración: “Tenemos empresarios capaces de reinventarse las veces que haga falta”.
Sanvíctor definió la comarca como un “microclima empresarial” en constante evolución, donde siempre surgen nuevas oportunidades de negocio. “Aquí siempre hay posibilidad de encontrar clientes, proveedores, servicios y producto”, afirmó.
El valor de mirarse hacia dentro
Uno de los mensajes más repetidos durante la jornada fue la necesidad de conocerse mejor dentro del propio territorio. Javier Cabedo, presidente de COEVAL, destacó que el objetivo fundamental del encuentro es “poner en contacto empresas de toda la Comunitat Valenciana para que puedan hacer negocio entre ellas”.
Cristina Plumed, presidenta de ASECAM, incidió en una idea reveladora: muchas veces no sabemos qué hace la empresa que está en el polígono de al lado. “A veces buscamos soluciones en Madrid o Barcelona y tenemos aquí, muy cerca, empresas punteras en economía circular o reciclaje que ni siquiera conocíamos”, explicó.
Por su parte, Pepe Serna, presidente de ATEVAL, valoró muy positivamente el formato de reuniones breves porque permite una primera toma de contacto que puede desembocar después en colaboraciones más sólidas. “Al final, nuestras empresas necesitan de todo. Y estos encuentros facilitan esa conexión”, señaló.
El presidente de la Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana (CEV), Vicente Lafuente subrayó la importancia de aglutinar a las pequeñas y medianas empresas, “que son las que más lo necesitan”, y de coordinar los servicios que reciben para defender sus intereses. Según Lafuente, el éxito de estas acciones radica en “tener raïls en el terreno, en las poblaciones, para que las empresas puedan conectar directamente y desarrollar proyectos colaborativos”.
Lafuente también hizo hincapié en la necesidad de que las empresas participen en sus organizaciones territoriales y sectoriales. “Cualquier pequeña empresa, aunque no lo sepa, puede aportar mucho. Lo fundamental es que se sumen, expresen sus ideas y participen activamente”, afirmó. En este sentido, el presidente resaltó la relevancia de eventos como el Encontre Client, que permiten conocer el tejido empresarial local y generar relaciones que, aunque no siempre se traduzcan de inmediato en negocios, sí sientan las bases para futuras colaboraciones.
Otro de los temas tratados fue la burocracia y la regulación, consideradas como uno de los principales retos para la competitividad empresarial. Lafuente insistió en la necesidad de agilizar los procesos administrativos y apostar por una relación basada en la confianza y la responsabilidad compartida entre empresas y administración. “Si la burocracia retrasa inversiones o decisiones, se pierde actividad. Por eso, es fundamental dejar que las empresas puedan trabajar y facilitar la colaboración sectorial para atender mejor al cliente final”, explicó.
El presidente de la CEV destacó, además, el carácter individualista tradicional del empresariado valenciano, y defendió la importancia de la unión y la cooperación. “Tenemos que creer más en sumar esfuerzos, y para eso está la CEV como paraguas de todo el tejido empresarial. Desde aquí podemos comunicar, escuchar y colaborar con la administración para avanzar”, señaló.
Finalmente, Lafuente valoró la proactividad de la comarca y la relevancia de fortalecer la industria y los servicios locales. “El territorio tiene un potencial tremendo, y desde la CEV queremos apoyar todo lo que las empresas puedan desarrollar para mantener la competitividad y generar oportunidades de kilómetro cero”, concluyó.
Infraestructuras y talento, los grandes desafíos
Más allá de la foto empresarial del día, el debate se adentró en los retos estructurales de la comarca. Tanto el alcalde como el presidente de la Mancomunitat coincidieron en que el crecimiento económico está directamente vinculado a la mejora de las infraestructuras.
Rodríguez fue claro al respecto: la mejora de la CV-60 y de la línea ferroviaria Xàtiva-Alcoi es “un reto íntimamente ligado a nuestro desarrollo económico y, en muchos casos, a nuestra propia pervivencia como comarca”. A su juicio, el problema no es solo la duración del trayecto, sino la escasa frecuencia que limita la movilidad real de trabajadores y estudiantes.
Sanvíctor añadió que, aunque se han dado pasos en la mejora de la vía ferroviaria, “sin más frecuencias ni capacidad de cruce de trenes, el servicio no responde todavía a las necesidades reales del territorio”. Ambos coincidieron en que sin transporte público competitivo resulta más difícil atraer médicos, profesores, ingenieros o estudiantes a proyectos estratégicos como la ampliación del hospital o la futura facultad de Veterinaria.
Calidad de vida como ventaja competitiva
En un contexto en el que muchas grandes ciudades concentran población y actividad económica, Ontinyent y la Vall d’Albaida reivindican otro modelo. Jorge Rodríguez defendió que la comarca ofrece un elemento diferencial cada vez más valorado: la calidad de vida.
“Aquí se vive muy bien”, resumió, destacando que es posible desarrollar una carrera profesional sin renunciar a la proximidad, los servicios públicos y un entorno más amable que el de las grandes capitales. La industria, cada vez más especializada, necesita talento cualificado, y el mensaje lanzado fue claro: no es necesario marcharse para encontrar oportunidades.
La Generalitat refuerza su política industrial desde el territorio
La jornada también contó con la participación del secretario autonómico de Industria, Comercio y Consumo, Felipe Carrasco, quien defendió que la política industrial debe construirse “desde los pueblos y las comarcas industriales”.
Carrasco destacó tres líneas clave de actuación. Por un lado, las ayudas a los ayuntamientos para modernizar áreas industriales. En los dos últimos años, la Generalitat ha destinado 5,5 millones de euros a doce municipios de la Vall d’Albaida para mejorar sus polígonos. “Aunque no es competencia directa de la Generalitat, ponemos recursos para que los ayuntamientos puedan hacer atractivas las áreas industriales y atraer inversión”, explicó.
En segundo lugar, subrayó las ayudas directas a empresas para modernización. Entre 2023 y 2025, la Conselleria ha concedido 10 millones de euros a más de cien empresas de las comarcas para renovar maquinaria, cubriendo hasta el 30% de la inversión. En municipios afectados por despoblación, ese porcentaje puede alcanzar el 40%.
Carrasco insistió en que la política industrial del Consell se basa en la escucha activa. “No hemos venido a imponer nada, hemos venido a escuchar y después a hacer”, afirmó, recordando que la hoja de ruta industrial 2024-2028 se diseñó junto a los agentes empresariales.
Por su parte, el director general de Administración Local, José Antonio Redorat, puso el foco en la vertebración territorial y el papel del asociacionismo comarcal. Destacó que la Vall d’Albaida presenta indicadores de retención de talento e innovación que superan en un 35% la media nacional, algo que atribuyó en parte a su fuerte tejido asociativo.
Redorat defendió la colaboración público-privada y el enfoque transversal frente al reto del despoblamiento. “No es solo una cuestión de una dirección general; todas las consellerias deben incorporar esa mirada”, señaló, valorando que las demandas empresariales no solo se escuchen, sino que se materialicen.
Menos burocracia y más colaboración
Otro de los asuntos que surgió fue la necesidad de simplificar la burocracia. Desde el ámbito asociativo se reclamó mayor agilidad administrativa, confianza en la declaración responsable y una inspección posterior eficaz, en lugar de procesos largos que retrasen inversiones.
También se puso sobre la mesa el carácter tradicionalmente individualista del empresariado valenciano. Sin embargo, los representantes coincidieron en que el trabajo conjunto bajo el paraguas de organizaciones empresariales permite ganar fuerza ante la administración y afrontar retos comunes con mayor solidez.
Empresas que buscan algo más que contactos
Los verdaderos protagonistas fueron las empresas. Luis Alonso, representante de Crédito y Caución, explicó que en una sola mañana consiguió ocho contactos cualificados, lo que en condiciones normales supondría varios días de trabajo comercial. “Aquí hemos conseguido en unas horas lo que costaría tres o cuatro días de visitas”, aseguró.
Alonso destacó además el valor del contacto presencial frente a la frialdad de las videollamadas. “Mirar a una persona a los ojos permite percibir cosas que no ves en una pantalla. Las empresas son personas”, afirmó.
Desde el ámbito formativo, Pepe Montfort, director en la Comunitat Valenciana de ESIC Business & Marketing School, subrayó que este tipo de encuentros permiten acercar la formación directiva a las comarcas. “Si podemos llevar los programas a Ontinyent, Ibi o Gandía, evitamos que los profesionales tengan que desplazarse a Valencia. Queremos estar donde están las empresas”, explicó.
Montfort felicitó a la organización por haber coordinado 500 reuniones en una sola jornada, calificando el evento como “una ocasión inmejorable para vernos las caras y generar confianza”.
Un modelo consolidado que prioriza la utilidad
La organización del encuentro, impulsada por el tejido asociativo territorial, también hizo balance positivo. Héctor Torrente, presidente de IBIAE, afirmó que el éxito radica en la utilidad real del formato. “No se trata de cumplir años, sino de ser útiles. Si las empresas dicen que les sirve, el balance es muy positivo”, señaló.
Vicente Donat, en representación de COEVAL, destacó que muchas empresas se quedaron fuera por limitación de agenda y que cada edición suma nuevos participantes. “Mientras las empresas lo demanden y estén satisfechas, seguiremos impulsándolo”, aseguró.
Donat remarcó además el carácter directo y disruptivo del formato, centrado exclusivamente en generar negocio y conexiones prácticas.
Ontinyent, punto de encuentro del futuro industrial
El V Encuentro Clientes-Proveedores ha confirmado que la colaboración empresarial es una de las herramientas más eficaces para fortalecer el territorio. Con empresas llegadas desde Orihuela hasta Castellón, la jornada demostró que la Vall d’Albaida no es un espacio periférico, sino un nodo activo dentro del mapa industrial valenciano.
Ontinyent, por un día, fue capital económica de la Comunitat. Y el mensaje que dejó es claro: cuando empresa, asociaciones y administraciones trabajan alineadas, el territorio se hace más fuerte, más competitivo y más preparado para el futuro.




