La Diputación de Valencia impulsa el primer auditorio de Benicolet con una inversión histórica de 1,1 millones de euros
La antigua Cooperativa San Juan Bautista se transformará en un complejo cultural moderno, sostenible y accesible que conservará la memoria agrícola del municipio
Benicolet está más cerca que nunca de hacer realidad una reivindicación histórica: contar con su propio auditorio. La Diputació de València ha garantizado la construcción de esta infraestructura cultural mediante una ayuda nominativa de 1,1 millones de euros, una inversión que permitirá transformar la antigua Cooperativa San Juan Bautista en un espacio moderno, accesible y sostenible al servicio de todo el municipio.
El proyecto recibirá su aprobación definitiva en el pleno municipal previsto para este mes de marzo, después de que el equipo redactor lo presentara con detalle en el salón de plenos ante la corporación y un grupo de vecinos y vecinas. Posteriormente, la vicepresidenta provincial, Natàlia Enguix, y el alcalde de Benicolet, Iván Martínez, realizaron una visita técnica a las instalaciones para conocer in situ el alcance de la actuación.
Recuperar el pasado para construir el futuro
Durante su intervención, Natàlia Enguix puso el acento en el valor simbólico del proyecto. La vicepresidenta subrayó que convertir un espacio ligado a la vida cotidiana y al trabajo agrícola del pueblo en un auditorio es una manera de mantener viva la memoria colectiva. “Transformar una antigua cooperativa donde la gente aún recuerda cómo trabajaba y hacía su vida, para convertirla en un auditorio y un espacio social que mantiene la memoria viva del pueblo, es una de las mejores cosas que podemos hacer desde la Diputación”, afirmó.
Enguix defendió que esta actuación responde a una apuesta decidida por el municipalismo y por inversiones que mejoren la calidad de vida en los pueblos. Según explicó, el objetivo es que los vecinos y vecinas puedan desarrollar su proyecto vital sin renunciar a servicios culturales de primer nivel. “Queremos que la gente quiera quedarse a vivir en sus municipios y disfrutar de una vida comunitaria plena; esta inversión de 1,1 millones de euros es posible porque creemos en un municipalismo serio que atiende las necesidades reales”, manifestó.
Un paso histórico para Benicolet
El alcalde Iván Martínez calificó la iniciativa como un momento clave para la historia reciente del municipio. Reconoció que el Ayuntamiento, por sí solo, no habría podido asumir una obra de esta envergadura. En palabras del primer edil, sin el respaldo económico de la Diputación el proyecto habría sido inalcanzable para las arcas locales.
Martínez explicó que la actual Casa de Cultura se ha quedado pequeña ante el dinamismo de las asociaciones locales. Todas las entidades culturales y sociales comparten el mismo espacio, lo que limita la programación y la actividad. Con el nuevo auditorio, que incluirá también una sala multiusos, el municipio podrá atender las necesidades de la banda de música, las comisiones festeras, el grupo de teatro y las iniciativas culturales y deportivas. “Por fin tendremos un lugar a la altura de lo que nuestro pueblo merece”, aseguró.
El alcalde también quiso destacar que el proyecto no supone una ruptura con el pasado, sino una reafirmación de la identidad local. Recordó que Benicolet es un pueblo de tradición labradora y que esas raíces se integrarán en el nuevo edificio. Se restaurarán elementos como la almàssera y los antiguos espacios donde se vertía la uva para la elaboración del vino, y se habilitará una sala expositiva con vasijas antiguas encontradas en el término municipal, de modo que vecinos y visitantes puedan conocer la historia agrícola mientras disfrutan de instalaciones contemporáneas.
Un diseño que respeta la esencia del edificio original
El proyecto ha sido diseñado por el arquitecto Marcos Pascual y se basa en la recuperación integral de la antigua Cooperativa San Juan Bautista. Uno de los ejes fundamentales es el respeto por la estructura y la imagen histórica del inmueble. Se restaurará la fachada protegida y se recolocará el 40% de la teja árabe original en la cubierta, combinándola con piezas nuevas que reproducen la estética tradicional para conservar la identidad visual del edificio.
En el interior se habilitará un auditorio principal con un escenario de madera de roble, diseñado para garantizar una óptima calidad acústica. Junto a este espacio, el complejo contará con una amplia sala multiusos destinada a actividades diversas y una zona específica para la exposición del patrimonio etnográfico local.
El nuevo centro cultural ganará amplitud con la creación de dos altillos metálicos y se abrirá al entorno urbano mediante una plaza pública de más de 600 metros cuadrados situada frente al colegio, generando así un punto de encuentro intergeneracional.
Accesibilidad, sostenibilidad y eficiencia energética
El futuro auditorio será completamente accesible. El diseño incorpora rampas de suave pendiente, pasamanos a doble altura y baños adaptados, garantizando que cualquier persona pueda disfrutar del espacio sin barreras.
Además, el edificio apostará por la sostenibilidad y la eficiencia energética. Contará con 30 paneles solares instalados en la cubierta para generar parte de su propia energía, así como con sistemas de calefacción y aire acondicionado de bajo consumo. Se trata, en definitiva, de un equipamiento preparado para responder a los estándares actuales de respeto medioambiental.
Al término de la visita, Natàlia Enguix reiteró que actuaciones como esta demuestran que es posible conjugar memoria y modernidad. Transformar una cooperativa agrícola en un espacio cultural que conserve la identidad del pueblo y, al mismo tiempo, ofrezca servicios de calidad, representa —según sus palabras— una de las mejores formas de fortalecer la vida en los municipios y garantizar su futuro.




