Sociedad

Investigan a un interno de la cárcel de Albocàsser por estafar más de 110.000 euros mediante falsas relaciones sentimentales

La Guardia Civil de Onda atribuye al sospechoso diez delitos de estafa y tres de usurpación de estado civil tras engañar a varias víctimas a través de redes sociales

Centro Penitenciario Castellón II

Castellón Onda

Agentes de la Guardia Civil de Onda han investigado a un hombre de 32 años como presunto autor de diez delitos de estafa y tres de usurpación de estado civil.

El investigado, que actualmente se encuentra interno en el Centro Penitenciario de Castellón II por otros hechos, habría llegado a estafar más de 110.000 euros a sus víctimas aprovechándose de la confianza generada a través de redes sociales.

La investigación se inició tras la denuncia presentada a mediados de noviembre por una de las víctimas. El perjudicado explicó que conoció a una supuesta mujer a través de una conocida red social y que, tras semanas de contacto frecuente, llegó a creer que mantenía una relación sentimental consolidada.

Según su testimonio, la supuesta mujer comenzó a solicitarle dinero bajo distintas excusas, apelando constantemente al vínculo afectivo creado. La víctima realizó entregas de dinero en efectivo, pidió préstamos —algunos incluso a nombre de familiares— y entregó joyas. El perjuicio económico superó los 110.000 euros.

Un patrón repetido y más víctimas

Las gestiones practicadas por los agentes permitieron identificar a un hombre como presunto responsable y destapar un patrón de actuación reiterado.

El investigado contactaba con personas en situación de vulnerabilidad emocional, generaba un vínculo de confianza y, una vez consolidado, iniciaba las peticiones económicas.

Las pesquisas revelaron la existencia de otras víctimas, entre ellas un hombre residente en Cantabria que habría sido engañado mediante el mismo procedimiento.

Intermediarios y joyas localizadas

La investigación también constató la implicación de terceras personas del entorno del sospechoso, que actuaban como intermediarias facilitando cuentas bancarias para canalizar el dinero y dificultar el rastreo policial.

Parte de las joyas entregadas por las víctimas fueron localizadas posteriormente en distintos establecimientos de la provincia de Castellón, cuyos propietarios también resultaron perjudicados.