¿Qué consecuencias económicas tiene un pirotécnico cuando se suspende una mascletá?
Luis Brunchú, diseñador creativo y responsable del disparo de Pirotecnia Zaragozana, explica en SER Falleros que las pérdidas dependen si la mascletá está montada o no

Entrevista a Luis Brunchú, de Pirotecnia Zaragozana
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
València
La mascletá de este jueves, que iba a ser a cargo de Pirotecnia Zaragozana, se ha suspendido a causa de la meteorología. Luis Brunchú, diseñador creativo de la pirotecnia y encargado del disparo de este jueves, ha explicado en SER Falleros que la cita en València es uno de los espectáculos "más relevantes del año" para la empresa.
“Es un palo”, reconoce, porque se trata de un montaje “con mucha visibilidad” y preparado con tiempo y coordinación. Aun así, destaca que es una situación que forma parte del oficio y ante la que solo cabe asumir la decisión: “No podemos hacer nada y lo único que nos queda es resignarnos y esperar a que nos den una nueva fecha”.
El impacto económico: cuándo hay pérdidas y cuándo no
En esta ocasión, según Brunchú, no hubo perjuicio grave porque el montaje no había comenzado, lo que evita el deterioro del material. “No hemos llegado a montar, con lo cual no hay una pérdida de materiales”, explica, y añade que los gastos se limitan al desplazamiento y al personal, costes asumibles dentro de la agenda de trabajos.
La situación cambia por completo si la mascletà ya está instalada y la lluvia estropea los elementos preparados. “Ahí sí que tienes un perjuicio grandísimo. No hay seguro que te cubra”, recalca el trabajador de Pirotecnia Zaragozana. En esos casos, la única opción es desmontar y destruir el material, con una pérdida que puede rondar el 70 % del coste de una mascletà, cifrado entre “unos 6.000 o 7.000 euros”. En este caso, cuando el montaje sí se ha realizado, el Ayuntamiento se hace cargo de las facturas correspondientes.

SER Falleros: especial maslcetà (05/03/2026)
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Los tiempos de montaje y el margen que marca el cielo
Brunchú detalla que la suspensión no llega de forma repentina, sino que se sigue un proceso en el que se analiza la previsión meteorológica, se consulta de forma continua con Junta Central Fallera y con Bomberos y se evalúan los tiempos disponibles para el montaje. “No es solo que llueva”, argumenta, ya que la mascletà requiere un margen mínimo para instalar el material de forma segura.
El pirotécnico relata que, en este caso, el margen se ha agotado: “El tiempo se hacía corto y las previsiones que venían eran las que están ahora mismo. Acabo de salir de la plaza y prácticamente no se veía ni el reloj”. Ante ese escenario, afirma que era “básicamente imposible realizar el disparo” y que la decisión fue, por tanto, adecuada.
El responsable de Pirotecnia Zaragozana recuerda que una mascletà requiere entre cuatro horas y media y cinco horas para montarse en condiciones de seguridad. Por eso añade que, siempre que las previsiones lo permitan, es posible trabajar aunque el cielo esté inestable, pero solo si el margen horario lo garantiza. “Si venimos a las seis de la mañana, normalmente la tenemos montada a las doce”, indica, un plazo que permite disparar un espectáculo completo o, al menos, una mascletà “digna” cuando el tiempo es justo.
A la espera de nueva fecha en el calendario fallero
Brunchú apostilla que la empresa queda ahora pendiente de la nueva cita que marque el Ayuntamiento para poder realizar el disparo. Incide en que la pérdida más significativa no es económica, sino la ausencia de exposición pública que supone no estar presentes el día previsto en la plaza del Ayuntamiento. Aun así, confía en que la reprogramación permita compensar esa visibilidad: “Esperemos que sea en otro día que por lo menos compense algo esta pérdida”.
Sigue toda la última hora en el canal de Whatsapp de Radio Valencia: haz clic aquí y suscríbete para recibir toda la información y la actualidad del día en tu móvil.




