El Teatro Echegaray de Ontinyent recibe este domingo Viejos tiempos, de Harold Pinter
La obra, protagonizada por Ernesto Alterio, Marta Belenguer y Mélida Molina, propone un juego teatral sobre la memoria, los silencios y los recuerdos

Un clásico contemporáneo llega al escenario del Echegaray
El Teatro Echegaray de Ontinyent acoge este domingo una de las propuestas destacadas de la temporada cultural con la representación de Viejos tiempos, una de las obras más reconocidas del dramaturgo británico Harold Pinter, Premio Nobel de Literatura.
La función está protagonizada por Ernesto Alterio, Marta Belenguer y Mélida Molina, bajo la dirección de Beatriz Argüello. La obra parte de una situación aparentemente sencilla: el reencuentro entre tres personas que comienzan a recordar el pasado después de muchos años.
Sin embargo, en el universo de Pinter los recuerdos nunca son completamente fiables y cada personaje reconstruye la memoria de manera distinta.
Una historia sobre memoria, silencios y recuerdos
Ernesto Alterio explica que el atractivo del texto reside precisamente en ese misterio que rodea a las obras de Pinter y en el papel activo que exige al espectador.
“Había algo ahí a descifrar, un misterio que entrañan sus obras y que te hace querer saber más”.
El actor señala que el autor británico juega constantemente con lo que se dice y con lo que queda oculto, algo que se refleja tanto en los diálogos como en los silencios que forman parte del propio texto.
“Una cosa es lo que aconteció y otra lo que se dice que aconteció”.
En Viejos tiempos, la memoria se convierte en el eje de la historia. Los personajes recuerdan hechos del pasado, pero esos recuerdos cambian, se contradicen o se transforman con el paso del tiempo.
Un personaje marcado por los celos y la incertidumbre
Alterio interpreta a Deeley, el marido de uno de los personajes femeninos, cuya tranquilidad se altera con la llegada de una antigua amiga de su esposa a la que no ve desde hace más de dos décadas.
La visita abre una serie de recuerdos compartidos y situaciones incómodas que revelan tensiones y secretos del pasado.
“Mi personaje aparece inquieto porque llega una amiga de su mujer a la que no ve desde hace 25 años”.
El actor explica que, a medida que avanza la obra, el personaje muestra su incomodidad ante la posibilidad de que su pareja tenga una vida o un pasado que él desconoce.
El desafío de interpretar los silencios de Pinter
Uno de los rasgos más característicos del teatro de Harold Pinter es el uso de los silencios y las pausas. Estos momentos, lejos de ser simples interrupciones, forman parte esencial de la dramaturgia.
“En el texto está pautado como silencio, gran pausa o pequeña pausa”.
Alterio reconoce que trabajar estos momentos puede resultar complejo para los actores, pero también es uno de los elementos más interesantes de la obra.
“Lo bonito es habitar esos silencios y ver qué es lo que pasa ahí”.
Una gira que cumple casi un año
La producción se estrenó hace casi un año y desde entonces recorre distintos teatros. Para Alterio, una de las características del teatro es que cada función permite descubrir matices nuevos.
“Lo maravilloso del teatro es que vas descubriendo cosas a medida que pasan las funciones”.
El actor comparte escenario con Marta Belenguer y Mélida Molina, con quienes destaca haber construido el universo de la obra junto a la directora Beatriz Argüello.
Una invitación al público de Ontinyent
La compañía llega ahora a Ontinyent dentro de su gira con una propuesta que combina humor, tensión y misterio, características habituales del teatro de Pinter.
“Es una obra muy especial, divertida e inquietante”.
Alterio anima al público a acercarse al Teatro Echegaray para disfrutar de la representación.
“Es un buen plan para el domingo, así que ahí os esperamos con ilusión”.

Miguel Coll
Director de Hoy por Hoy la Vall d'Albaida.




