El PSPV de Ontinyent exige ayudas urgentes a la tasa de basura y bonificaciones por reciclar ante el nuevo sistema
Los socialistas critican la “falta de sensibilidad social” del gobierno local mientras el Ayuntamiento defiende un modelo progresivo ligado a la normativa europea
El debate sobre la gestión de residuos en Ontinyent sigue creciendo y suma ahora un nuevo frente político. El Grupo Municipal Socialista ha anunciado que solicitará al alcalde la puesta en marcha inmediata de ayudas a la tasa de recogida de residuos, junto a un sistema de bonificaciones para quienes reciclen de forma habitual.
Desde el PSPV-PSOE critican con dureza la gestión del actual equipo de gobierno, al que acusan de “falta de iniciativa y sensibilidad social” en una cuestión que, subrayan, afecta directamente al bolsillo de los vecinos. Según denuncian, mientras otros municipios llevan años aplicando medidas para aliviar el coste del servicio, en Ontinyent “no se está ofreciendo ninguna respuesta a las familias ni a los colectivos más vulnerables”.
El portavoz socialista, Jose Antonio Martínez, ha sido contundente al respecto: “Es incomprensible que en Ontinyent no se esté haciendo nada cuando existen ejemplos claros, eficaces y perfectamente aplicables. Lo que falta no es capacidad, sino voluntad política”.
Propuesta de doble línea de ayudas y bonificaciones
La propuesta del PSPV pasa por implantar un sistema de apoyo en dos niveles. Por un lado, plantean una subvención directa destinada a facilitar el pago de la tasa a colectivos como mayores de 65 años, pensionistas, personas desempleadas y familias numerosas. Por otro, reclaman bonificaciones en el recibo para quienes demuestren un compromiso real con el reciclaje.
A juicio de los socialistas, la falta de estas medidas supone “una oportunidad perdida”, no solo desde el punto de vista social, sino también medioambiental, al no incentivar conductas responsables.
En este sentido, instan al gobierno municipal a actuar con urgencia, habilitar una partida específica y poner en marcha estas ayudas “sin más excusas ni retrasos”. Martínez incluso ha avanzado que su grupo apoyaría la medida si se impulsa desde el ejecutivo local: “Nosotros la apoyaríamos”.
El nuevo sistema de residuos, en el centro del debate
Esta reivindicación llega en pleno despliegue del nuevo sistema de recogida de residuos en la ciudad, un modelo que ya ha comenzado a implantarse de forma progresiva y que ha generado dudas y debate entre la ciudadanía.
El pasado miércoles, la concejala de Medio Ambiente, Sayo Gandia, explicó en una entrevista en Radio Ontinyent las claves de este cambio, insistiendo en que no se trata de una ruptura, sino de una adaptación necesaria a la normativa europea.
La edil detalla la implantación progresiva del modelo, basado en la separación obligatoria en origen, con incentivos para la ciudadanía y un enfoque pedagógico sin sanciones iniciales
“La ciudadanía ya estaba acostumbrada a bajar la basura a la puerta de casa. Lo que cambia ahora es que la separación deja de ser voluntaria y pasa a ser obligatoria”, señaló la edil.
El sistema mantiene el modelo puerta a puerta, pero introduce la separación de residuos en origen para mejorar los índices de reciclaje y cumplir con las exigencias legales.
Implantación progresiva y con acompañamiento informativo
Uno de los pilares del nuevo modelo es su despliegue por fases. El servicio ya se ha iniciado con grandes generadores, como bares, restaurantes y comercios, y se extenderá próximamente a las zonas diseminadas y, más adelante, al núcleo urbano.
Gandia defendió que cada etapa irá acompañada de reuniones informativas para garantizar que la ciudadanía comprenda el funcionamiento del sistema antes de su aplicación. “Queremos que la gente entienda cómo funciona antes de que se implante. La información es clave”, explicó.
En las áreas diseminadas, por ejemplo, se habilitarán espacios cerrados de aportación con acceso mediante aplicación móvil o llavero, permitiendo registrar la participación de cada vivienda sin identificar a personas concretas.
Un modelo flexible y sin sanciones iniciales
La concejala también abordó uno de los aspectos que más inquietud genera: la adaptación en comunidades de vecinos. El Ayuntamiento ha planteado varias opciones para que cada edificio elija la fórmula que mejor se ajuste a sus características.
“La decisión es de los propios vecinos, porque es una cuestión de espacio y organización”, indicó Gandia, reconociendo que en algunos casos puede resultar más complejo.
Otro de los mensajes clave fue el enfoque pedagógico del sistema en sus primeras fases. “No vamos a empezar sancionando. Si alguien se equivoca, se le avisará y se le ayudará a hacerlo mejor”, afirmó, tratando de rebajar la preocupación ciudadana.
Bonificaciones ligadas al reciclaje frente a las ayudas directas
En el ámbito económico es donde se sitúa el principal contraste entre el gobierno municipal y la oposición. Mientras el PSPV reclama ayudas directas inmediatas, el ejecutivo local apuesta por bonificaciones vinculadas al comportamiento.
Gandia explicó que la legislación actual obliga a que la tasa cubra el coste total del servicio, lo que ha provocado una subida inicial. No obstante, avanzó que quienes participen activamente en el reciclaje podrán beneficiarse de compensaciones que eviten nuevas subidas en el recibo.
“Quien recicle tendrá una compensación que permitirá que su recibo no suba”, aseguró.
Un debate abierto entre coste, sostenibilidad y justicia social
El nuevo modelo de residuos ha abierto un debate que va más allá de la gestión técnica y que afecta a cuestiones clave como el coste del servicio, la equidad social y la responsabilidad ambiental.
Desde el PSPV insisten en que el gobierno debe decidir “de qué lado está: si del inmovilismo o de las soluciones reales para la ciudadanía”, mientras el Ayuntamiento defiende que el cambio es necesario, progresivo y alineado con las exigencias europeas.