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Fútbol

La crisis de resultados sitúa al Atzeneta UE "en la UCI" a falta de siete finales para el cierre de la liga

El club valldalbaidí marca el límite de la salvación con solo dos puntos de ventaja sobre el descenso y el director deportivo Jesús Soler alerta sobre el peligro del efecto arrastre

Declaraciones de Jesús Soler sobre el futuro del Atzeneta UE y la amenaza del efecto arrastre

Atzeneta d'Albaida (La Vall d'Albaida)

El Atzeneta UE atraviesa su momento más crítico de la temporada tras la dolorosa derrota sufrida este domingo en su propio feudo. El equipo llegaba a la cita con la urgencia máxima de vencer a un rival directo como el Utiel para romper una dinámica negativa y escapar de la zona de peligro, pero el resultado fue un contundente 1-3 que deja al club en una situación límite.

Tras la destitución el pasado jueves de Luís Navarro, el conjunto "taronja" saltó al campo bajo la dirección interina del preparador físico, Pablo Carbonell, con el objetivo de lograr un revulsivo anímico que finalmente no se produjo sobre el césped de El Regit.

El encuentro se puso cuesta arriba casi desde el pitido inicial, ya que a los nueve minutos el Utiel se adelantó gracias a una acción de Diego Junquero. Antes del descanso, el equipo visitante amplió la ventaja mediante Rolanía, dejando al Atzeneta moralmente hundido. En la segunda mitad, la sentencia definitiva llegó en el minuto 53 con el 0-3, de nuevo obra de Rolanía tras un centro lateral.

Aunque Leo Ramírez consiguió maquillar el marcador desde el punto de penalti en los instantes finales, la sensación de impotencia fue evidente. El Atzeneta se sitúa ahora a solo dos puntos del descenso directo, una realidad alarmante para una entidad acostumbrada a cotas más altas.

Jesús Soler analiza la gravedad del momento

El director deportivo del Atzeneta, Jesús Soler, ha analizado en SER DEPORTIVOS la delicada situación que vive el primer equipo. Soler no ha ocultado la preocupación que reina en la planta noble del club y ha sido muy gráfico al describir el estado actual de la plantilla. Según el directivo, "la situación está bastante mal, estamos en la UCI".

Soler reconoció que el equipo se encuentra "rozando los puestos de descenso, marcando el límite entre la salvación y la caída de categoría", algo que genera una tensión máxima dada la escasez de margen de maniobra.

El responsable de la parcela deportiva hizo hincapié en que el tiempo se agota, recordando que "quedan muy pocas jornadas, apenas siete finales en las que hay que conseguir los puntos necesarios para lograr la permanencia". Soler lamentó que, a pesar de los intentos por cambiar el rumbo, el equipo parece bloqueado en los momentos decisivos.

"Es una verdadera lástima la situación en la que nos encontramos, pero en estos momentos hay que ser solventes para continuar un año más en Tercera Federación", afirmó con contundencia, subrayando que la prioridad absoluta es salvar la categoría por encima de cualquier otra consideración estética o deportiva.

La amenaza del efecto arrastre y la autocrítica de la directiva

Uno de los factores que más inquieta en el seno del Atzeneta es el llamado "efecto arrastre", un mecanismo por el cual los descensos de equipos valencianos desde Segunda Federación podrían provocar caídas adicionales en Tercera. Soler admitió que el club está muy pendiente de esta posibilidad, ya que "estamos condicionados por lo que pase con los arrastres de Segunda a Tercera y su consecuencia en las categorías regionales".

Esta incertidumbre obliga al equipo a no conformarse con evitar los últimos tres puestos, sino a escalar posiciones para no verse perjudicado por los resultados de terceros equipos de la Comunitat Valenciana.

En cuanto al rendimiento de la plantilla, Soler fue muy crítico con los errores cometidos en las últimas jornadas, señalando que "nos cuesta muchísimo marcar goles y, en cambio, nos marcan goles tontos, de niños, por falta de confianza".

El director deportivo repartió responsabilidades sin ambigüedades, asegurando que "el noventa por ciento de la culpa es de los jugadores, que son los que juegan, aunque el cuerpo técnico y la parcela deportiva también asumen su parte". Según su análisis, el equipo ha entrado en un bucle de negatividad donde "cuando las cosas salen mal, los jugadores se descentran y el balón no quiere entrar".

El futuro del banquillo y el plan de choque para las siete finales

Tras la salida pactada de Luis Navarro, el club busca un perfil de entrenador muy concreto para afrontar el tramo final de la liga. Jesús Soler explicó que "la separación de caminos con Luis fue por el bien del equipo, ambas partes coincidimos y seguimos siendo tan amigos como siempre", desmintiendo cualquier tipo de conflicto personal.

Sobre el relevo en el banquillo, Soler confirmó que ha recibido numerosas ofertas, pero advirtió que no se precipitarán: "Tendría que ser alguien que conozca bien al equipo y la categoría, porque la gente que viene de fuera no puede hacer milagros en tan poco tiempo".

El calendario no da tregua y el próximo desplazamiento a Buñol se antoja vital para la supervivencia del proyecto. El director deportivo confía en que la calidad de los futbolistas termine imponiéndose a los nervios, aunque reconoce que "el aspecto anímico es lo más difícil de recuperar cuando estás en una situación tan adversa".

La hoja de ruta para las próximas semanas pasa por una reconstrucción psicológica del grupo. Soler dejó claro que el Atzeneta peleará hasta el final por evitar un descenso que sería catastrófico.

Tomás Marín

(Xàtiva, 2000) Graduado en Periodismo por la...