Valencia Basket se luce ante Olympiacos (85-84)
El conjunto taronja ganó un partido épcio que tuvo de todo

VALENCIA, 24/03/2026.- El jugador del Valencia Basket Nate Reuvers (dcha) defiende ante el jugador del Olympiakos Milutinov, durante el partido de la EuroLiga que enfrenta al Valencia Basket y al Olympiakos, este martes en el pabellón Roig Arena de Valencia. EFE/Miguel Ángel Polo / Miguel Ángel Polo (EFE)

Esta historia hay que empezar a contarla por el final porque el partido tuvo de todo y se decidió en los últimos 13,7 segundos. La posesión era para Valencia Basket y el marcador (83-84). Pedro Martínez sacó la pizarra y Montero era el encargado de rematar el partido. No lo dudó, se fue directo a la canasta, como le gusta a él y recibió una falta de Fournier que le obligó a abandonar la pista con molestias. De Larrea no dudó en asumir la responsabilidad porque en sus manos estaba la victoria y casi medio billete para el playoff. Anotó los dos, puso por delante a los suyos y faltaba defender durante 2.9 segundos. Lo lograron. La victoria se quedó en casa.
La intensidad fue la nota predominante en el primer acto de un partido trepidante donde había mucho en juego y eso se notaba en la pista. Una canasta de Sako sobre la bocina decantó la balanza para Valencia Basket que estaba liderado por Badio y por Key que fue uno de los mejores del primer cuarto.
Olympiacos demostraba porque era uno de los mejores equipos de la Euroliga y Vezenkov estaba fino. Anotó nueve puntos y recogió 2 rebotes en diez minutos y lideró a los suyo. Estaba todo muy igualado y la marea naranja que poblaba las abarrotadas del Roig Arena tenía que ser fundamental para empujar a los suyos. Los griegos no estaban solos porque había 500 aficionados rojiblancos apoyándoles.
El encuentro seguía igualado. No había tregua. Valencia no tenía un dominador claro y diez jugadores anotaron en los primeros quince minutos de partido. Ward se colgó de la canasta para demostrar su poderío y Jones se hizo fuerte la pintura capturando rebotes. La conexión Montero - Sako no acababa de funcionar y Valencia echaba de menos la magia del dominicano que llegó mermado al encuentro. Pese a todo, el conjunto taronja estaba compitiendo de tú a tú contra uno de los mejores equipos de la competición.
Un parcial de (0-6) acompañado de varias decisiones arbitrales polémicas, hicieron que el conjunto griego pusiera tierra de por medio en el electrónico con el consiguiente enfado de los 14.000 aficionados taronja. Los nervios de Pedro Martínez en el banquillos eran latentes porque la máquina del Pireo empezaba a engrasarse y el partido se estaba complicando para los valencianos. Vezenkov seguía a lo suyo y sumaba 15 puntos el solito en los dos primeros cuartos.
Puerto y Montero salieron de los vestuarios tras el descanso enchufados y gracias a ellos Valencia Basket recortó distancias hasta ponerse a un punto. (Min. 23, (49-50). Milutinov no estaba fino en los tiros libres y los taronja lograron empatar el partido gracias a un triple de Montero. Costello se hizo grande y anotó para poner por delante a los suyos. Valencia Basket se lo creía. Sabía que se podía y no se iba a dejar nada en el intento.
Braxton Key falló dos tiros libres consecutivos, pero acto seguido lo solventó con una gran canasta. Mejoró Olympiakos en la pintura, pero estaba muy desacertado desde el perímetro. Ward ponía los puntos que había dejado de anotar Vezenkov. Pedro Martínez estaba desesperado con la actuación arbitral porque entendía que no estaba siendo parcial. Se había vuelto a escapar el equipo del Pireo gracias a un gran Ward, ero Pradilla se encargó de que el último acto fuera decisivo y no apto para cardiacos. (67-69).
La tensión se notaba y la anécdota del partido la protagonizó Montero que lanzó un balón contra el cronómetro que está sobre la canasta y lo rompió. Todo quedó en una anécdota porque pronto lo arreglaron.
Un parcial de (0-7) parecía romper el partido a favor de los griegos, pero un triple de Badio y una gran acción defensiva de Costello volvió a meter a los taronja en la faena. Restaban menos de cinco minutos para el final y estaba todo por resolver. (70-74).
Llegó el momento Montero. Forzó una falta pata lanzar tres tiros e igualar el marcador a 79 a falta de poco más de un minuto. Robó el balón y se lo regaló a Key para que se colgará del aro. Valencia se lo creía, pero Vezenkov quiso ponerle emoción. El Roig Arena vivió su primera gran noche con el Valencia Basket que ganó un partido que se recordará para siempre.




