Hoy por Hoy la Vall d'Albaida
Música

El saxofonista Alessandro Malagnino deslumbra en Ontinyent con una masterclass que va más allá de la técnica

El joven músico italiano comparte su visión sobre la interpretación, la formación musical y los retos de las nuevas generaciones en el Conservatorio Profesional Josep Melcior Gomis

Entrevista a Alessandro Malagnino. El saxofonista italiano ofreció una masterclass en el Conservatorio Profesional Josep Melcior Gomis

Hay días en los que un conservatorio deja de ser únicamente un lugar de aprendizaje para convertirse en un espacio donde ocurre algo especial. Eso es precisamente lo que se vivió este martes 24 de marzo en Ontinyent, donde el Conservatorio Profesional de Música Josep Melcior Gomis recibió la visita de uno de los saxofonistas jóvenes con mayor proyección del panorama europeo, Alessandro Malagnino.

El músico italiano, con una sólida trayectoria internacional a pesar de su juventud, protagonizó una clase magistral que no solo se centró en la técnica del instrumento, sino en algo mucho más profundo: la manera de entender y transmitir la música.

Durante su paso por la ciudad, Malagnino compartió su experiencia con el alumnado en una jornada que, como se destacaba desde la propia organización, supone “una oportunidad de las que marcan”.

Más allá de las notas: construir un mensaje musical

Lejos de limitarse a cuestiones técnicas, el saxofonista insistió en la importancia de dotar de sentido a cada interpretación. Para él, una partitura es solo el punto de partida.

“Estamos tocando esta música, esta partitura, es un papel. ¿Cómo podemos hacer vivo ese papel?”, reflexionaba. En este sentido, explicó que la música debe entenderse como una forma de narrar emociones, estados de ánimo e historias, algo que a menudo no se trabaja lo suficiente.

Malagnino defendió que la interpretación real va mucho más allá de ejecutar correctamente unas notas. A su juicio, existe una tendencia a hablar de interpretación sin profundizar en ella: “Se reduce siempre a tocar la partitura, pero no se trabaja de verdad”.

Enseñar desde la persona, no solo desde la técnica

Uno de los aspectos más destacados de su intervención fue su enfoque pedagógico. Como profesor en Italia, el músico subrayó la importancia de adaptar la enseñanza a cada alumno.

“No somos todos iguales. Cada uno tiene su personalidad, su historia”, explicó, añadiendo que intenta entender a la persona que tiene delante para ajustar la enseñanza “como un traje a medida”.

Según relató, cuando el alumnado conecta con esa forma de aprendizaje más personalizada, la motivación cambia por completo: “Los ojos se ponen más brillantes”.

Además, reconoció que como docente también vive intensamente la evolución de sus estudiantes, hasta el punto de sentir los nervios como propios en momentos clave como los exámenes o actuaciones.

Una vocación nacida casi por casualidad

La trayectoria de Malagnino no responde al típico perfil de músico vocacional desde la infancia. Él mismo confesó que comenzó en la música casi por casualidad, simplemente por compartir tiempo con sus amigos.

Quería tocar la guitarra, pero al no haber plazas disponibles, terminó eligiendo el saxofón “porque le gustó cómo sonaba el nombre”. A partir de ahí, el impulso de un profesor y las primeras oportunidades sobre el escenario marcaron el camino.

También reconoció que no siempre tuvo el apoyo total de su entorno, algo que, lejos de frenarle, le motivó aún más. “Las experiencias negativas son muy importantes”, aseguró, destacando que le ayudaron a crecer tanto técnica como mentalmente.

Formación de élite y mentalidad internacional

El saxofonista se ha formado en centros de alto nivel como el Conservatorio de París, una experiencia que considera clave no solo por el profesorado, sino por el entorno.

“Allí no es solo el profesor, es el ambiente”, señalaba, destacando la importancia de rodearse de músicos con inquietudes y ambición, así como de participar en proyectos conjuntos.

Esa visión colectiva también la trasladó al escenario, donde defendió el valor del trabajo en equipo. Recordó su participación en el prestigioso concurso Adolf Sax, donde alcanzó la final, subrayando el papel fundamental de su pianista: “No tocaba Alessandro con otra persona, éramos un dúo, una sola persona”.

Una mirada crítica a las nuevas generaciones

Malagnino también ofreció una reflexión sobre los jóvenes músicos actuales, con una visión que combina optimismo y preocupación.

Por un lado, destacó el talento y la preparación que existe hoy en día, pero por otro alertó del impacto de las redes sociales en la forma de entender la música.

“Se está reduciendo todo a enseñar solo el minuto que más nos gusta”, lamentó, calificando esta tendencia como “tóxica” en algunos casos. Según explicó, muchos estudiantes priorizan mostrar resultados inmediatos en lugar de construir un proceso sólido y profundo.

Aun así, se mostró esperanzado en que siempre habrá alumnos con verdadera inquietud por aprender y descubrir.

Una experiencia enriquecedora para Ontinyent

La visita de Alessandro Malagnino ha supuesto una inyección de inspiración para el alumnado del conservatorio de Ontinyent, que ha podido conocer de primera mano no solo la técnica de un músico de alto nivel, sino su filosofía artística y vital.

Más allá de las notas, la jornada dejó una idea clara: la música no es solo precisión, sino emoción, personalidad y búsqueda constante. Una lección que, sin duda, permanecerá en quienes tuvieron la oportunidad de vivirla.

El saxofonista Alessandro Malagnino deslumbra en Ontinyent con una masterclass que va más allá de la técnica