Iván Esparza, de Ontinyent, se corona campeón de la Lliga CaixaBank de Raspall Pro-1 por tercera vez
La final en Bellreguard terminó tras la lesión de Marrahí, dejando un sabor agridulce para Barxeta y consolidando a Iván como referente del raspall

Iván Esparza durante la intensa final de la Lliga CaixaBank de Raspall Pro-1 en el trinquet de Bellreguard
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Ontinyent
Iván Esparza, pilotari de Ontinyent y representante del Ayuntamiento de Senyera, se ha proclamado campeón de la Lliga CaixaBank de Raspall Pro-1 por tercera vez en su carrera. La final, disputada en el trinquet de Bellreguard, enfrentó a su equipo, formado por Momparler y Alejandro, contra Marrahí, Raúl y Marc Ortega, del Ayuntamiento de Barxeta, en un partido que nadie pudo prever cómo terminaría.
La jornada comenzó con gran expectación. Tras tres meses de competición, ambos equipos habían demostrado un nivel muy alto, manteniendo la tensión hasta el último juego. “La sensación es rara, porque después de tanto tiempo jugando y compitiendo, la Lliga ha sido exigente desde el primer momento. No éramos favoritos, pero hemos ido mejorando partido a partido, y eso nos ha permitido llegar a la final con posibilidades reales”, explicó Esparza sobre los meses previos a la gran cita.
El desenlace llegó de manera inesperada: durante la "treta", Marrahí, jugador del equipo de Barxeta, sufrió una lesión que le impidió continuar. Con el marcador en 10-10, la organización decidió finalizar la partida, otorgando el título a Senyera. “Fue una situación difícil de asumir para todos. Nadie esperaba que la final terminara así, pero estas cosas pasan en el deporte. La Lliga no siempre se resuelve como uno imagina, y aunque el resultado nos favoreció, quedó un sabor agridulce”, admitió Iván.
Una final de alto voltaje y emociones encontradas
Desde el inicio, la partida mostró la calidad de ambos conjuntos. El equipo de Barxeta comenzó con cierta facilidad, llevándose el primer juego, aunque Iván no tardó en reaccionar: “Desde la pilota parada, conseguí los dos primeros quinzes, pero no fue suficiente para frenar a los blaus. En el segundo juego se empezó a notar la igualdad, y gracias al servicio logré empatar la partida a 5-5”.
A partir del tercer juego, la tensión se elevó y cada punto se convirtió en una lucha por la ventaja. “Hubo momentos en los que nuestro equipo podía haber roto el juego, pero los blaus defendían con fuerza y mantenían la igualdad. Era un enfrentamiento titánico, con cada punto disputado y cada jugada celebrada por la afición”, relató Esparza. La intensidad del encuentro hizo que el trinquet estuviera lleno de público, que se mantenía expectante ante cada acción.
La lesión de Marrahí provocó una interrupción prolongada, y aunque el resto regresó al campo minutos después, quedó claro que el rival no podría continuar. “En ese momento, sabíamos que la final se decidiría de manera inesperada. Fue un instante complicado, porque los dos equipos habíamos dado lo mejor durante toda la Lliga. Sentimos orgullo por nuestro esfuerzo, pero también empatía por nuestros rivales”, dijo Iván.
Esparza también destacó la actuación de sus compañeros: “Momparler y Alejandro han dado la talla en todo momento. Desde el primer juego hasta el último, mantuvieron la concentración y la motivación, y eso fue clave para conseguir la victoria”.
La experiencia de Iván y los próximos objetivos
“La final ha sido la que menos nervioso me ha puesto. Normalmente no suelo alterarme, pero siempre hay un momento de tensión. Sin embargo, esta vez estaba tranquilo y disfrutando del ambiente. Ver a toda la gente que vino a apoyarnos, aplaudiendo, fue un premio en sí mismo”, comentó.
El pilotari destacó además el apoyo recibido desde su entorno y otros pueblos: “Estoy muy agradecido, no solo a mi familia y mi pareja, sino a toda la gente que vino desde otros lugares. Es emocionante ver que más allá de tu pueblo, la gente te reconoce y celebra tu esfuerzo. Esa sensación es uno de los momentos más bonitos de la final”.
Con la Lliga ya concluida, Iván mira hacia el futuro y al Individual: “Ahora toca cambiar el chip y centrarme en el individual. Es diferente porque es un contra uno, mucho más exigente, y requiere cuidado físico y mental. Mi objetivo es empezar con un buen nivel y mantener la consistencia. Estoy motivado y con muchas ganas de afrontar los próximos retos”.
En la entrega de premios, que reunió a autoridades y representantes del mundo de la pilota, participaron Vicent Mompó, presidente de la Diputació de València; Cármen Gómez, directora de Gandia-Dénia de CaixaBank; Tino Bendicho, coordinador de pilota de la Generalitat Valenciana; José Luis López, presidente honorífico de la Federació de Pilota Valenciana; así como los alcaldes de Barxeta, Senyera y Genovés.

Tomás Marín
(Xàtiva, 2000) Graduado en Periodismo por la Universidad Miguel Hernández de Elche, soy redactor de...




