L’Olleria refuerza la prevención del cáncer de cérvix con un llamamiento directo a la participación en los cribados
La matrona Gemma Aznar insiste en la importancia de responder a las cartas del programa: “Perder un minuto puede permitir detectar a tiempo cualquier alteración”
Entrevista a Gemma Aznar. La matrona del Centro de Salud de l'Olleria explica que la detección precoz y la vacunación frente al virus del papiloma humano son claves para evitar la enfermedad
Este jueves 26 de marzo se conmemoró el Día Mundial de la Prevención del Cáncer de Cuello de Útero, una jornada que vuelve a poner de relieve la importancia de la detección precoz y de la vacunación frente al virus del papiloma humano (VPH). Aunque se trata de un mensaje recurrente cada año, los profesionales sanitarios insisten en que todavía hay margen de mejora en la participación de la población en los programas de cribado.
Desde el Centro de Salud de l’Olleria, la matrona Gemma Aznar ha subrayado, en una entrevista realizada en La Ventana de Ontinyent - la Vall d'Albaida, que este tipo de cáncer continúa siendo uno de los más relevantes. “El cáncer de cérvix, junto con el de mama y el de colon, es de los más importantes en cuanto a frecuencia”, explica.
Del cribado oportunista al modelo poblacional
Uno de los cambios más significativos en los últimos años ha sido la evolución del sistema de detección. Hasta ahora, el cribado se realizaba de forma oportunista, es decir, solo a aquellas mujeres que acudían a consulta. Sin embargo, esto dejaba fuera a una parte importante de la población.
“El problema es que había mucha gente que no se hacía las revisiones”, señala Aznar. Por ello, se ha implantado un modelo de cribado poblacional que permite llegar de forma activa a las pacientes mediante el envío de cartas a sus domicilios.
Este sistema ya está dando resultados. Según la matrona, “la gente está empezando a participar de forma bastante masiva”, lo que ha supuesto incluso un aumento notable de la carga asistencial en las consultas.
Un test en casa para detectar el virus
Una de las principales novedades es la incorporación de la autotoma, una prueba que las mujeres pueden realizar en casa para detectar la presencia del virus del papiloma humano.
En caso de resultado positivo, el protocolo es claro: el centro de salud contacta con la paciente para realizar una citología y comprobar si existe alguna alteración en el cuello del útero. “Lo que intentamos es detectar si ese virus ha provocado alguna lesión que, con los años, podría convertirse en cáncer”, explica Aznar.
Este enfoque permite actuar de forma precoz y evitar el desarrollo de la enfermedad en fases avanzadas.
Un cáncer altamente evitable
Uno de los mensajes más importantes que trasladan los profesionales sanitarios es que el cáncer de cérvix es, en gran medida, evitable si se siguen los controles adecuados.
“Si participamos en los programas de cribado, se pueden evitar muchos casos antes de que lleguen a ser cáncer”, afirma la especialista. La clave está en detectar a tiempo la presencia del virus y realizar el seguimiento necesario.
El virus del papiloma humano, un gran desconocido
A pesar de su relevancia, el virus del papiloma humano sigue siendo un gran desconocido para buena parte de la población. Aznar recuerda que se trata de una infección de transmisión sexual, algo que muchas personas aún no tienen claro.
Además, insiste en desmontar uno de los principales temores: un resultado positivo no implica tener cáncer. “El 90% de las personas que tienen el virus lo eliminan por sí solas gracias a su sistema inmunitario”, explica.
Solo en un pequeño porcentaje de casos el virus persiste, lo que obliga a realizar un seguimiento más exhaustivo para evitar complicaciones futuras.
La vacunación, otro pilar fundamental
Junto al cribado, la vacunación es otra de las herramientas clave en la prevención. En España, la vacuna frente al VPH comenzó a administrarse de forma generalizada en niñas a partir de 2008, y desde 2022 también se incluye a los niños.
Este avance ha permitido reforzar la protección frente a un virus que está directamente relacionado con el desarrollo del cáncer de cérvix.
Más participación y menos tabúes
Uno de los efectos positivos del nuevo sistema de cribado es el aumento de la concienciación social. El envío de cartas ha generado un “efecto llamada” que está animando a más mujeres a acudir a consulta.
“Hay pacientes que vienen porque una amiga o familiar ha recibido la carta y ellas también quieren hacerse la revisión”, comenta Aznar. Este fenómeno está contribuyendo a ampliar la cobertura del programa.
Además, la percepción social está cambiando. Aunque tradicionalmente los temas relacionados con la salud sexual han estado rodeados de tabúes, la comadrona asegura que cada vez se abordan con mayor naturalidad.
El papel de las comadronas en la detección precoz
Las matronas desempeñan un papel fundamental en todo el proceso, desde la realización de citologías hasta el seguimiento de los casos positivos.
Con la implantación del cribado poblacional, su labor se ha intensificado, ya que ahora también deben contactar con las pacientes, explicar los resultados y resolver dudas. “Muchas mujeres se asustan cuando reciben un resultado positivo y piensan directamente en cáncer, y ahí es importante tranquilizarlas”, explica.
Un mensaje claro: participar y no tener miedo
Para quienes aún dudan en participar en el programa, Gemma Aznar lanza un mensaje directo: “Solo se necesita un minuto para hacerse la prueba y puede marcar la diferencia”.
La especialista insiste en la importancia de no dejarse llevar por el miedo y confiar en los programas de prevención. “Lo más importante es participar y no asustarse. La mayoría de los casos no derivan en nada grave”, concluye.