Las autoridades de la Vall d’Albaida avalan el proyecto innovador que une silvopastoreo y protección del territorio
El programa desarrollado en Montitxelvo y Aielo de Rugat combina tradición, economía rural y gestión forestal

Representantes institucionales durante la visita al proyecto de silvopastoreo en la Vall d’Albaida, con la presencia de Ismael Sanvictor, Marcel Carrillo, el presidente de la Diputación, Vicent Mompó, el diputado Avelino Mascarell y otros responsables municipales. / Raquel Abulaila

El programa de prevención de incendios mediante ganado impulsado por la Diputación de Valencia sigue ganando respaldo en la Vall d’Albaida. La visita de seguimiento, realizada el pasado viernes ha permitido constatar in situ la efectividad de esta iniciativa basada en el silvopastoreo extensivo.
Representantes institucionales, entre ellos el presidente de la Diputación, Vicent Mompó, y el diputado de Medio Ambiente, Avelino Mascarell, junto a alcaldes de la comarca, recorrieron las zonas de montaña de Montitxelvo y Aielo de Rugat donde actúan los rebaños. Allí comprobaron cómo las cabras mantienen bajo control la vegetación, reduciendo el riesgo de incendios forestales de forma natural.
Un proyecto innovador combina silvopastoreo y protección del territorio ante el riesgo de incendios forestales
El presidente de la Mancomunitat de Municipis de la Vall d’Albaida, Ismael Sanvictor, explicó que este encuentro ha servido para evaluar una iniciativa que se puso en marcha hace unos meses y que ya muestra resultados positivos. Según señaló, “hemos podido comprobar directamente la efectividad de este tipo de actuaciones, que recuperan una práctica tradicional que durante años ayudó a mantener el bosque en condiciones que dificultaban la propagación del fuego”.
Tradición recuperada con visión de futuro
El proyecto no solo se plantea como una herramienta medioambiental, sino también como una recuperación de prácticas históricas. El pastoreo, que durante generaciones fue clave en la gestión del territorio, vuelve ahora como solución sostenible ante uno de los principales problemas del entorno mediterráneo.
Sanvictor subrayó que esta experiencia piloto tiene un gran potencial de crecimiento. “Se trata de una iniciativa escalable, con resultados muy positivos, que ahora plantea el reto de profesionalizar la actividad del pastor y extender este modelo a más municipios”, indicó.
En este sentido, la intención es que el modelo implantado en Montitxelvo pueda replicarse en otras zonas de la comarca e incluso en territorios cercanos como la Safor, ampliando así su impacto.
Los municipios ven una oportunidad para revitalizar el territorio
Desde el ámbito local, los alcaldes también han mostrado su respaldo a la iniciativa. El alcalde de Montitxelvo, Marcel Carrillo, calificó la visita como “muy satisfactoria” y destacó el interés creciente de otros municipios por sumarse al proyecto.
Carrillo señaló que ya hay contacto con localidades vinculadas a la Serra del Benicadell, donde hasta 14 municipios han mostrado interés en implantar este modelo. A su juicio, se trata de una propuesta “viable, económica y que no debe dejarse perder”, especialmente porque contribuye a mantener vivas las raíces y tradiciones del territorio.
El alcalde incidió en la importancia de preservar la ganadería extensiva, una actividad que, según advirtió, “está desapareciendo prácticamente”. En este sentido, defendió que iniciativas como esta permiten mantener el valor de la montaña y asegurar su conservación.
Economía rural, empleo y prevención: un modelo integral
Más allá de la prevención de incendios, el proyecto abre la puerta a nuevas oportunidades económicas. Sanvictor destacó que el silvopastoreo puede convertirse en una herramienta de economía circular y emprendimiento, especialmente para jóvenes interesados en desarrollar su actividad profesional en el medio rural.
“Esta iniciativa permite generar actividad económica vinculada al territorio y ofrecer salidas laborales a nuevos pastores”, explicó, insistiendo en que el modelo puede contribuir a fijar población y combatir la despoblación.
Además, el mantenimiento del paisaje también tiene un impacto positivo en otros sectores como el turismo rural. Un entorno cuidado, con la vegetación controlada y en equilibrio, favorece la llegada de visitantes y refuerza el atractivo natural de la comarca.
Un modelo sostenible para mantener vivas las sierras
La combinación de gestión forestal y ganadería extensiva se presenta como una alternativa eficaz y sostenible frente a los incendios. El control natural de la vegetación mediante el pastoreo reduce la necesidad de intervenciones más costosas y agresivas, al tiempo que recupera un equilibrio perdido en muchos espacios forestales.
Para los responsables locales, el objetivo es claro: mantener las sierras vivas y evitar su degradación. “Es una buena opción para que la montaña no decaiga y siga teniendo futuro”, defendió Carrillo, quien insistió en la necesidad de seguir impulsando este tipo de actuaciones.
Con el respaldo institucional y el interés creciente de los municipios, el silvopastoreo se consolida como una de las grandes apuestas de la Diputación de Valencia en materia de prevención de incendios, desarrollo rural y sostenibilidad ambiental. Un modelo que mira al pasado para dar respuesta a los desafíos del futuro.




