“Antes cerraban los cines en Cuaresma y ahora la Semana Santa es casi vacaciones”
Mercedes Tarazaga y Ramona González, usuarias de Savia La Nucía recuerdan cómo vivían la Semana Santa y la llegada de la primavera en su juventud

La Voz de la Experiencia: nos visitan de la Residencia Savia para hablar de la Semana Santa y la primavera
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La Nucía
En Hoy por Hoy Benidorm volvemos a abrir los micrófonos a las personas mayores con 'La Voz de la Experiencia'. En esta ocasión nos han visitado Mercedes Tarazaga y Ramona González, residentes en el centro Savia La Nucía, que han compartido recuerdos de su infancia ligados al mes de marzo, la primavera y, especialmente, la Semana Santa.
Ambas coinciden en que esta época del año se vivía con intensidad, aunque de formas distintas según el lugar. Ramona, natural de Ponferrada, recuerda una Semana Santa profundamente religiosa, marcada por la emoción de las procesiones y momentos como el encuentro de la Virgen tras la Resurrección: “Era muy bonito, te saltaban las lágrimas”, asegura. Para ella, la tradición y el fervor eran el eje central de aquellos días.
Mercedes, por su parte, también vivía la Semana Santa desde la fe, pero subraya cómo han cambiado las costumbres con el paso del tiempo. “Ha cambiado todo”, afirma, recordando una juventud en la que los actos religiosos tenían más peso y donde las relaciones sociales estaban mucho más condicionadas por las normas de la época.
Más allá de lo religioso, Ramona evoca con especial cariño los momentos de ocio que acompañaban a esas fechas. Las meriendas en el campo, con bocadillos de tortilla o lechón, y los bailes en fiestas de pueblos cercanos formaban parte de una celebración más abierta con el paso de los años. “Lo pasábamos muy bien”, resume, destacando la convivencia y la alegría compartida.
En contraste, Mercedes recuerda una vivencia más sobria, centrada en las procesiones y en valores como el respeto o la responsabilidad. De hecho, relata cómo incluso intervenía para ayudar a sus amigas, llegando a hablar con sus padres para que les dieran más libertad. Un gesto que refleja tanto el contexto social de la época como su carácter decidido.
La gastronomía también ocupa un lugar destacado en sus recuerdos. Las torrijas, dulce típico de estas fechas, despiertan sonrisas y nostalgia. Ramona rememora las que preparaba su madre y cómo luego ella continuó la tradición, aunque ahora, por motivos de salud, reconoce que debe moderarse. Mercedes, en cambio, admite que siempre fue más de disfrutarlas que de cocinarlas.
La conversación también ha servido para poner en valor la importancia de adaptarse y encontrar la felicidad en cada etapa de la vida. “Soy feliz”, afirma Mercedes sobre su experiencia actual en la residencia, una declaración sencilla pero contundente que resume el espíritu de la sección: aprender del pasado para vivir el presente con serenidad.
Ambas también han participado en los eventos que ha organizado durante el mes la residencia Savia La Nucía, que recientemente ha celebrado su aniversario con actividades, música y convivencia entre residentes. Una muestra de que, aunque las tradiciones cambian, el deseo de compartir, celebrar y sentirse acompañado sigue siendo el mismo a lo largo de las generaciones.




