Paco Cerdà traduce al castellano 'Llibre de Meravelles': "Es el libro que mejor explica València y la posguerra"
El autor de la traducción y Rafa Lahuerta dialogarán sobre el poeta valenciano en el Centre Octubre este martes, a partir de las 19:00 horas

Entrevista a Paco Cerdà y Rafa Lahuerta
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
València
Para Paco Cerdà, escritor valenciano, 'Llibre de meravelles' es "el mejor libro que explica la ciudad de València y la postguerra". Un período, que a su juicio, aparece perfectamente representado con los dos escenarios que existían en la época. Con cines lóbregos, besos furtivos; pero también, por otro lado, con miedo, fusilamientos y prisiones. Por ello ha querido presentar este martes, a partir de las 19:00 horas en el Centre Octubre, la traducción junto a Lahuerta. “Hay un hilo conductor irrompible entre él y Estellés. Comparten una misma imagen de València, incluso si la imaginamos con otros escenarios", recalca.
Así se ha expresado en 'Hoy por Hoy Valencia', donde también ha recordado que conoció a Estellés a través de su abuelo. "Fue él quien me regaló sus libros, siempre forrados, para amagar lo que leía durante la dictadura. Sobrevivieron tapados y se convirtieron en la mejor herencia que me dejó”, afirma Cerdà. Una relación autor-lector que le ha acompañado durante toda su vida. “Criarme con Estellés ha sido muy simbólico; lo leía cuando conocí a mi pareja en Xàtiva”, detalla.
El libro de poesía en valenciano más importante desde Ausiàs March
'Libro de maravillas', así se denomina la traducción, es también para Cerdà "el libro de poesía más importante en valenciano desde Ausiàs March". Por ello reconoce que "era una responsabilidad mucho más grande que cuando escribo mis libros porque no era mi voz, era mi voz solapada con la de Estellés”. Un proceso que no fue nada fácil. “Era una experiencia singular; no paraba de mover los dedos para seguir el mismo ritmo y aproximarme a la musicalidad de los poemas” admite.
El trabajo, confiesa, fue extenuante. “El esfuerzo ha sido máximo. Lo hice a lo largo de un verano. Es mucho más difícil de lo que parece y no lo volveré a hacer nunca más”, señala. Durante la traducción, se preguntaba continuamente “qué querría Estellés si estuviera aquí conmigo: si debía primar la fidelidad o la musicalidad”, aunque no oculta que “alguna palabra se me atragantó”.
Lahuerta destaca los límites de la traducción poética
Por su parte, Lahuerta subraya los límites de la traducción poética. “Yo no he traducido. Una vez lo intenté, pero paré porque es otra musicalidad, es otro libro”, afirma. Asegura que él mismo escribe “de una manera en castellano y de otra en valenciano”. Como ejemplo, menciona una de las expresiones más icónicas del poeta de Burjassot: “Hablaba con 'Paco de el fill del forner': no suena igual que 'el hijo del panadero'. Yo me los imagino de manera totalmente diferente”.
En cuanto a la traducción, el escritor defiende también que la obra siga circulando en su lengua original. “Afortunadamente, en las clases han continuado leyendo a Estellés y deben seguir haciéndolo en valenciano”, reivindica, aunque reconoce que le gustaría que la nueva traducción “permitiera que se leyera también en otros territorios”. Un Estellés que también tuvo impacto en la vida de Lahuerta. “Yo aspiro a ser escritor por Estellés”, concreta. Y evoca sus primeros años por la ciudad. “Recuerdo mi juventud recorriendo València con una furgoneta cargada de pan”.
Sigue toda la última hora en el canal de Whatsapp de Radio Valencia: haz clic aquí y suscríbete para recibir toda la información y la actualidad del día en tu móvil.




