“En París también se late en blanco y negro”: surge la primera Peña Albinegra en el extranjero
Veintiún aficionados, la mayoría franceses, dan vida a un proyecto que ya contagia castellonerismo en la capital gala


Castellón
La pasión por el Castellón ha viajado más lejos que nunca. París, una de las grandes capitales europeas, se ha convertido en el hogar de la primera peña internacional del club albinegro: la ‘Peña Albinegra de París’, un proyecto que ha nacido del entusiasmo, la constancia y el amor por unos colores de un castellonense que vive a más de 1.300 kilómetros de Castalia.
Su impulsor es Carlos Barranco, residente en la capital francesa desde hace cinco años. Él mismo recuerda cómo empezó todo casi sin darse cuenta. “Llevo años hablando del Castellón a amigos franceses, a compañeros de trabajo y hasta a mi novia”, explica. “Al final eran ellos los que me preguntaban cada semana cómo íbamos”. De aquellas charlas improvisadas sobre la historia del club, su resurgir, el barro del pasado y la identidad albinegra nació una curiosidad inesperada entre quienes le rodeaban.
La afición francesa empezó a contagiarse
La afición francesa empezó a contagiarse de la misma pasión que Carlos proyectaba. Su novia incluso contaba a sus amigas las historias del Castellón que él le trasladaba. Lo que comenzó con partidos vistos en soledad —conectando su cuenta de Movistar en un bar del distrito 20, ya que la Segunda División española no se emite en Francia— pronto se transformó en quedadas improvisadas. “Un día me di cuenta de que ya no veía los partidos solo: había camareros y clientes pendientes del Castellón y de si ganábamos”, cuenta entre risas.


Esa atmósfera colectiva encendió la chispa definitiva: la idea, primero en tono de broma y después muy en serio, de fundar una peña oficial. Gracias a los consejos de miembros de otras peñas españolas en la ciudad y al apoyo de su entorno más cercano, la Peña Albinegra de París empezó a tomar forma. Hoy ya son 21 miembros, la mayoría sin vínculo previo con Castellón más allá de haber escuchado a Carlos hablar del club o haber visitado la ciudad.
El crecimiento ha sido fulgurante. En menos de dos meses la peña ha alcanzado casi 300 seguidores en redes sociales, donde otros aficionados han descubierto la iniciativa. Incluso apareció otro castellonense residente en Versalles, que no dudó en unirse. Pero quizá lo más llamativo sea la repercusión espontánea que generan los propios colores albinegros: “Me han parado por la calle muchas veces para preguntarme por la camiseta. Una noche en una discoteca me la reconocieron doce personas… fue increíble y me sentí muy orgulloso”, relata Carlos.
Se reúnen en el bar donde todo comenzó
Las actividades de la peña crecen al mismo ritmo que sus miembros. Se reúnen en el bar donde todo comenzó, un pequeño local del distrito 20 que ya ‘guarda’ la cuenta de Movistar de Carlos para cada jornada, y también en un pub irlandés del centro donde conviven con peñas del Barça o del Inter. No siempre es fácil encontrar un sitio donde ver los partidos —cuando coincide con el PSG la misión se complica—, pero la ilusión supera cualquier obstáculo.
Ahora, la Peña Albinegra de París trabaja en nuevos pasos: la creación de un logo propio, el diseño de bufandas oficiales, nuevas iniciativas para sumar aficionados y, sobre todo, viajes a Castalia para que los nuevos seguidores franceses puedan vivir de primera mano el ambiente del templo albinegro. “Lo bonito es que muchos no conocían nada del Castellón, pero ahora sienten el club como suyo”, asegura Carlos.
Con esta peña, el Castellón amplía su presencia más allá de España y demuestra que los colores albinegros pueden arraigar en cualquier rincón del mundo. La Peña Albinegra de París es ya una realidad que crece con fuerza, impulsada por la emoción de un castellonense que ha conseguido lo inimaginable: encender Castalia bajo la Torre Eiffel.

Xavi Sidro
Licenciado en Ciencias de la Información (Periodismo). En Radio Castellón desde 2005. Presenta Ser Deportivos...




