This is on you, Ron Gourlay
El CEO de fútbol de Peter Lim condena al valencianismo a sufrir otra temporada por el posible descenso manteniendo a un entrenador en el que nadie confía, varios jugadores incluidos
Ron Gourlay en una imagen de archivo. / Redacción
València
Tengo delante algunas de las frases que pronunció Ron Gourlay cuando llegó este verano a Valencia -varias semanas después de ser nombrado- después de proteger su fiscalidad. Abróchense los cinturones:
- "No he venido a pelear por la permanencia"
- "Estoy aquí para devolver al club al lugar al que pertenece
- "Europa es un objetivo para la temporada pero hay que llegar a diferentes etapas para llegar a ello. En Inglaterra se dice que uno compra la tela según el presupuesto que tiene".
- "Al entrenador se le han dado los recursos necesarios y ahora es él quien debe conseguir los resultados".
¿Se han recuperado ya de los vahídos? ¿Cómo llevan la taquicardia? ¿Y la indignación?
Este señor, que cada vez que puede nos pasa el currículum por la jeta, es uno de los grandes responsables de la angustia que el valencianismo sufre hoy. Es él quien, sabiendo como sabe que la relación entrenador-jugadores está deteriorada hace meses, no ha movido un puñetero dedo.
Las razones que tenga para mantener a un técnico que no ha hecho funcionar al equipo en toda la temporada ya me parecen absolutamente secundarias. Me da lo mismo que sea por no tener que pagar otro finiquito mientras se cumple con el de Baraja, que sea por incapacidad de buscar otro inquilino para el banquillo o por miedo a hacer la llamada a Singapur. Ya da igual. El tiempo demuestra que los que pedíamos el cese de Corberán teníamos razón y que Gourlay, en su orgullo, temor o falta de recursos, ha cometido un grave error de cálculo. Gravísimo.
Que se deje Gourlay de sostenibilidad, estabilidad y otras mandangas. Menos lecciones, que aquí no íbamos con boina antes de que llegara usted. Que aquí se han ganado títulos de todo tipo, muchos más de los que tiene usted en ese currículum tan manoseado ya, antes de que viniera buscando retiro dorado previo a la jubilación. Un CEO de fútbol está -o debería estar- para buscar soluciones a problemas. Y Gourlay no ha solucionado ninguno. Ni en la convivencia entrenador-jugadores, ni en la negligente situación de los servicios médicos, ni en el desastre que ha sido el equipo, ocho meses ya sin jugar un pimiento.
Ni Europa, ni devolver al club al lugar que pertenece, ni exigencia DE VERDAD. Si usted marcara un listón de exigencia DE VERDAD, señor Gourlay, hace meses que su amiguete Corberán hubiera hecho las maletas. Le han fichado 12 jugadores. Pagando varios traspasos. Y no hay nadie en el mundo del fútbol que sepa a qué juega el Valencia. Esto es culpa suya. Una absoluta irresponsabilidad que veremos dónde lleva al equipo. O lo que queda de él.
Un mensaje final para Mestalla. Una cosa es la impotencia y el desgaste emocional que genera luchar durante años contra un enemigo que no se ve, que está parapetado en su torre de marfil y otra muy diferente tragar con la continuidad y la renovación de un técnico que NO ha hecho funcionar a la plantilla con el octavo Fair Play de LaLiga. Mestalla, toda la vida de Dios, se ha llevado por delante entrenadores. Y presidentes. Y algún CEO, también. Que no se le olvide a nadie.
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Fran Guaita
Licenciado en periodismo por la Universidad Cardenal...Licenciado en periodismo por la Universidad Cardenal Herrera CEU. Trabaja en Radio Valencia desde 2013. Es jefe de la redacción de deportes desde 2020, siendo responsable de la información de la SER relativa al Valencia CF y Valencia Basket. Dirige el programa 'SER Deportivos Valencia' y se encarga de las narraciones del Valencia CF en 'Carrusel'.