Antonio Belda: “Ser Primer Tro es una experiencia única que solo entiendes cuando la vives”
La comparsa Contrabandistas de Ontinyent, con más de 160 años de historia, encara las fiestas de Moros y Cristianos de 2026 con emoción, tradición y un fuerte relevo generacional

Entrevista a Antonio Belda, Primer Tro 2026 de la Comparsa Contrabandistas de Ontinyent
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Las fiestas de Moros y Cristianos de Ontinyent ya se sienten cada vez más cerca y, con ellas, el protagonismo recae en las comparsas que mantienen viva esta celebración. En esta ocasión, centramos la mirada en la comparsa Contrabandistas, una de las más antiguas del bando cristiano y con una identidad muy marcada.
Fundada en 1861, apenas un año después del inicio de las fiestas, la comparsa ha sabido conservar su esencia con el paso del tiempo. Inspirada en la serranía de Ronda y en la figura de los bandoleros, su estética es una de las más reconocibles, con una indumentaria rica en detalles que ha evolucionado sin perder su carácter.
Entre sus actos más emblemáticos destacan el tradicional baile de los Contrabandistas y el popular contrabando junto a los Marineros, momentos imprescindibles dentro del calendario festero.
Antonio Belda, un Primer Tro que dio el paso por ilusión
Al frente de la comparsa en 2026 se encuentra Antonio Belda, quien reconoce que su nombramiento surgió casi de forma inesperada. “Una semana antes de la elección me lo planteé y, tras hablarlo con mi mujer, decidí dar el paso. No me arrepiento en absoluto”, explica.
El sistema de rotación interna por escuadras marcaba que su grupo debía asumir el cargo, pero fue la ilusión personal la que le llevó a tomar la decisión definitiva.
Desde entonces, vive el año con intensidad. “Todo el mundo te dice que disfrutes, pero hasta que no estás dentro no sabes realmente lo que significa”, asegura, destacando la dimensión emocional del cargo.
Una responsabilidad compartida dentro de la comparsa
Belda pone en valor el apoyo constante de la comparsa, que permite que el Primer Tro no asuma toda la carga organizativa. “La junta se encarga de muchas cosas, y eso hace que puedas centrarte en disfrutar de la fiesta”, señala.
La responsabilidad se concentra especialmente en momentos clave como el alardo, pero el resto del tiempo está marcado por el acompañamiento y el trabajo colectivo.
Ese ambiente se refleja también en su escuadra, donde la implicación es total. “Propones cualquier cosa y todos se suman enseguida. Eso hace que todo sea mucho más fácil y bonito”, comenta.
La unión entre cargos convierte el año en una experiencia única
Uno de los aspectos que más le ha sorprendido es la relación entre los cargos festeros de este año. Lo que comenzó como un grupo de personas que apenas se conocían se ha convertido en una auténtica familia.
“Hay momentos en los que estás deseando que llegue el día para juntarte con ellos”, afirma, recordando experiencias compartidas como viajes o encuentros que han reforzado ese vínculo.
Según explica, este ambiente es clave para entender por qué cada vez más personas se animan a asumir cargos dentro de las fiestas.
El sábado de fiestas, el día más especial
De cara a la Semana Grande, Antonio Belda tiene claro cuál es el momento que espera con más ilusión: el sábado de fiestas. Se trata de una jornada intensa en la que el Contrabando cobra un protagonismo especial.
En su caso, además, lo vivirá de una forma muy personal, ya que será su mujer quien participe en el acto. “Yo soy bastante tímido y preferí que lo hiciera ella. Así lo compartimos de una manera diferente”, explica.
Aunque la entrada es uno de los actos más esperados por todos, insiste en que cada momento tiene su valor dentro de la experiencia festera.
Una comparsa con futuro gracias a la juventud
El futuro de la comparsa Contrabandistas se presenta con optimismo gracias a la incorporación de nuevos miembros jóvenes. Este relevo generacional garantiza la continuidad de la tradición.
“Tenemos gente muy joven y también muchos niños. Eso asegura que la comparsa seguirá adelante”, destaca Belda, subrayando la importancia de mantener viva la cantera.
La convivencia entre generaciones permite que la esencia festera se mantenga intacta, adaptándose al mismo tiempo a los nuevos tiempos.
Un deseo compartido para las fiestas de 2026
Para finalizar, el Primer Tro lanza un mensaje que resume el espíritu de las fiestas: que todo el mundo pueda disfrutarlas al máximo.
“Me gustaría que tanto quienes participan como quienes vienen a verlas vivan la fiesta intensamente”, afirma.




