Alergias ambientales en perros y gatos
Con la veterinaria Mercedes Sánchez

Villena
Esta vez vamos a hablaros de las alergias ambientales, o estacionales, o también llamada atopia, porque sí, igual que las personas, los animales también pueden ser atópicos.
En el último programa os estuve dando la charla sobre algunos tipos de alergias, en ese caso fueron las alergias a la picadura de las pulgas y las alergias alimentarias. Pues bien! Hoy el programa también va sobre alergias, pero en este caso sobre la alergia ambiental.
¿Qué es la alergia ambiental, también llamada dermatitis atópica? Es una enfermedad de carácter inflamatoria, alérgica y crónica de la piel, con base genética, que causa picor intenso, prurito, si hablamos de una manera más técnica.
Esta enfermedad está provocada, como toda alergia, por un sistema inmune que es muy sensible, y que reacciona de una manera exagerada ante moléculas que en principio no son nocivas ni peligrosas para el cuerpo, pero al estar estropeado, reacciona contra ellas y provoca estos síntomas.
¿Ante qué sustancias suele reaccionar cuando hablamos de alergia ambiental? Ante el polen de árboles como el olivo, plátano, ciprés, al polen de las gramíneas o de malas hierbas, o ante los ácaros, ácaros del polvo, ácaros de almacenamiento… o incluso a los hongos.
Y cómo entran estas sustancias en el organismo? Normalmente por vía transcutánea, a través de la piel, y también al inhalarlos.
La piel de estos animales atópicos está alterada, recordemos que tiene una base genética, no tiene una buena barrera por lo que es más fácil que estos alergenos penetren en la piel. Qué provoca esto? El sistema inmune reacciona y genera inflamación. Esta inflamación provoca un rascado intenso que genera más inflamación en la zona incluso laceraciones o heridas, por lo que la piel está menos protegida antes infecciones por bacterias o levaduras, se generan infecciones que también provocan más picor, y esto es la pescadilla que se muerde la cola y que no hay manera de parar, es un círculo vicioso. Es el llamado círculo del prurito. Y lo que comenzó siendo un picor se convierte en una dermatitis crónica difícil de controlar.
Si tengo un animal atópico, ¿Cuándo empieza a tener síntomas? Pues la sintomatología suele aparecer entre los 6 meses y los 3 años de vida. En esa edad es cuando empezamos a verlo.
Y ¿Qué síntomas son esos que vemos? Pues sobre todo es picor, un picor muy exagerado e intenso, en la cara, las orejas, en la zona ventral del cuello, axilas, ingles, abdomen, en las patas… Acompañado de una piel enrojecida y engrosada. Hay veces que es que vienen encendidos, ves zonas de piel blanca, sin ninguna alteración, y luego miras las axilas o las ingles y están rosas fosforitas, de la reacción que tienen los pobres.
Y seguro que hay algún oyente, que se acuerda del programa anterior que hablamos sobre la alergia alimentaria, y pensará: “ pero si los síntomas son iguales, el picor, las zonas donde se rasca o donde tiene la dermatitis son las mismas, ¿Cómo se puede diferenciar si es una alergia ambiental o una alergia alimentaria?
Pues, normalmente, las alergias alimentarias suelen ser durante todo el año, ya que el animal siempre come lo mismo, y las alergias ambientales o estacionales como su nombre indica, son o suelen ser en determinadas épocas del año, igual que en personas, por lo que eso nos puede hacer ya sospechar si es una cosa u otra. También, las alergias alimentarias, se suelen acompañar de síntomas gastrointestinales, acordaos, vómitos, heces blandas o diarrea, flatulencias…
Sí que es verdad, que si la alergia es a los ácaros del polvo o a los de almacenamiento, sí que puede ser que los síntomas sean más duraderos en el tiempo y no tan estacionales como una alergia a determinado polen, pero es que nadie dijo que diagnosticar todo esto fuese fácil!
A lo mejor os preguntáis qué son los ácaros de almacenamiento, pues os lo voy a contar. Son bichitos, arácnidos diminutos, no llegan la mayoría al milímetro de tamaño, y son micófagos, comen hongos, se alimentan de comida almacenada en condiciones de alta humedad relativa que acaba enmohecida, como los piensos de mascotas que llevan mucho tiempo abiertos, harinas, legumbres, frutos secos u otros alimentos guardados en despensa o en armarios de cocina. También podemos encontrarlos en zonas arrinconadas de nuestros hogares, donde habitualmente se acumula el polvo. Ahora vamos a pasarle la Dyson hasta a los tarros de harina, ¿A que sí?
Pues hay perros que son alérgicos a estos ácaros que acaban apareciendo en sus sacos de pienso que ya llevan tiempo abiertos, que no se cierran bien y que además son sacos grandes y que tardamos en acabarlos. Luego os explicaré una manera para que no tengáis este problema en vuestros sacos de pienso.
¿ Cómo se diagnostica que un animal es alérgico? Pues principalmente es por la sintomatología que presenta, muchas veces tiene un primer brote, tratamos y va bien y vuelve al año siguiente que está otra vez rascándose y entonces atamos cabos y oye, pero ¿No vino el año pasado justo por estas fechas que también se rascaba? Es algo que nos hace sospechar mucho, de que estamos ante una alergia ambiental.
Actualmente tenemos unos análisis sanguíneos que nos facilitan mucho la tarea, que consiste en enviar la sangre del paciente al laboratorio y nos miran a qué es alérgico, hacen un panel ambiental que se llama, y detectan si es alérgico al polen de determinados árboles: olivo, plátano, ciprés, abedul, miran también el polen de las gramíneas y de algunas malas hierbas, que crecen en todas partes y también miran con esa misma sangre, si son alérgicos a los ácaros del polvo, a los de almacenamiento, o a determinados hongos.
Y esto, lo que nos permite, además de saber a qué es alérgico, es a crear una vacuna para desensibilizar ese sistema inmune que está histérico-agresivo, como dice un amigo mío refiriéndose al suyo propio.
¿Y por qué la vacuna? Porque al ser una alergia ambiental, no es tan fácil que no esté en contacto con lo que le provoca esta enfermedad. Si os acordáis, cuando hablábamos de la alergia alimentaria, era tan fácil como dejar de darle esa comida, y ya está, pero aquí, lo que le provoca la alergia está en el ambiente, entonces no podemos hacer las maletas e irnos a Galicia con el perro y empezar una nueva vida allí. Hay que buscar un tratamiento que le ayude a tener una buena calidad de vida.
Y este tratamiento es muy específico y a veces muy tedioso, pero que da buenos resultados, y digo tedioso porque es un tratamiento multimodal, no es darle una pastilla para el picor y ya estaría, son tratamientos que se efectúan a distintos niveles para que los brotes, cuando tenga, sean leves, y que además haga que el tiempo entre brote y brote, sea lo más largo posible, intentar espaciar los brotes lo máximo posible.
Esto se consigue con un tratamiento específico contra el picor y la inflamación de la piel (ya sea oral o pinchado), con baños con champús especiales y lociones que lo que hacen es que la piel esté lo mas hidratada y menos alterada posible, para que los alergenos que entren por la piel, no puedan hacerlo, porque tienen una buena barrera cutánea, también es importante una buena alimentación, con buenos ácidos grasos, para que la piel esté en buen estado, también un buen tratamiento antipulgas, aunque la alergia no sea hacia las pulgas, pero debemos tenerlas a raya, porque cualquier cosa nos puede hacer que empiece a rascarse, lavar las camas y aspirar la casa a menudo, para evitar el contacto con los ácaros, ah! Os dije que os contaría cómo evitar los ácaros de almacenamiento, cuando abres el saco por primera vez, repartirlo en bolsas y meterlas en el congelador, así no se producen estos ácaros.
Ya os había dicho que era un tratamiento multimodal, porque hay que abordarlo desde distintas áreas, y esto es un tratamiento inespecífico, o sea, nos serviría para cualquier alergia. Luego tenemos, como he dicho antes, la inmunoterapia, la vacuna subcutánea o sublingual contra lo que es alérgico específicamente, que nos ayuda a que su sistema inmune se relaje y no reaccione de esa manera tan exagerada.




