SER Deportivos Valencia
Fútbol

Tiempo de risión: el CTA inventa un reglamento que no existe para justificar los errores de sus árbitros

El colectivo que preside Fran Soto persiste en el ridículo y no reconoce el evidente penalti de Maffeo a Gayà en Son Moix

El asunto este del ‘Tiempo de revisión’ no dejaba de ser una molestia más de las que han traído los genios que pilotan el fútbol moderno. Un absurdo ejercicio de pretendida transparencia y/o autocrítica que solo ha servido para indignar más si cabe a los clubes. Un directivo de Primera me decía hace poco que la iniciativa no vale para nada. “Ni nos devuelven los puntos que perdemos el fin de semana, ni corrigen sus errores a la jornada siguiente ni unifican criterios”. Una pérdida de tiempo a la que había que dedicarle 8-10 minutos de nuestras vidas.

Eso era hasta hoy. Desde este momento, al menos para mí, el ‘Tiempo de revisión’ se convierte en el ‘Tiempo de risión’. No me lo puedo tomar en serio. Ni creo que deba tomárselo cualquiera que haya visto un cuarto de hora de fútbol en su vida.

Desde 1991, no existe la voluntariedad en la Regla 12 de la IFAB, que regula las faltas y la conducta incorrecta en el fútbol. Hace 35 años, por tanto, que hay tres tipos de acciones: imprudente, temeraria y con fuerza excesiva. La de Maffeo a Gayà, quieran o no Fran Soto, Pizarro Gómez y Soto Grado es temeraria. No hay discusión.

Temeraria es la situación en la que un jugador realiza una acción que entraña daño físico (no necesariamente grave) sin tener en cuenta el riesgo o las consecuencias para su adversario, por lo que deberá ser amonestado. Eso es lo que dice el reglamento. La definición, perfectamente, podía ir acompañada de cuatro ilustraciones con cuatro fotogramas de la acción entre Maffeo y Gayà. Fue un pisotón temerario. Por detrás. Fue penalti.

En lugar de reconocer el doble error de Soto Grado y Pizarro Gómez -QUE NO SE ATREVIERON A PITAR PENALTI AL EQUIPO LOCAL EN EL ÚLTIMO SEGUNDO DEL TIEMPO DE DESCUENTO JUGÁNDOSE COMO SE JUGABA LA PERMANENCIA- el CTA huye hacia delante y se inventa un tipo de acción que no existe en el reglamento: el pisotón parcial.

Aseguran estos genios del nuevo arbitraje que, como el pisotón es parcial, con la parte delantera de la bota, la acción no es penalti. La explicación es tan absurda que se desmonta sola. Un pisotón con media bota puede ser perfectamente temerario y provocar daño en un jugador. Para pitar penalti NO HAY NINGÚN ARTÍCULO DEL REGLAMENTO que diga que haya que pisar con todo el pie. El mismo árbitro de Palma de Mallorca, Soto Grado, de hecho, pitó -a instancias del VAR- penalti por pisotón de Catena en un Alavés-Osasuna de la jornada 30. El central del equipo rojillo pisa a Toni Martínez con la parte delantera de la bota. Esa acción sí fue pena máxima y la de Son Moix, no.

Ese es el drama de nuestro arbitraje. Que no hay unanimidad, que no hay criterio, que nadie sabe qué es penalti y que no. Que nadie sabe cuándo van a entrar desde la sala VOR y cuándo no. Que, desde hoy, además, sabemos que se inventan un reglamento que no existe para justificar sus propios errores.

Fran Guaita

Licenciado en periodismo por la Universidad Cardenal...