La UA ya no contará con la sede de la calle San Fernando de Alicante, que vuelve a manos del Banco Sabadell
La rectora ha decidido concentrar todos los servicios en la Sede de la UA Ciudad de Alicante, tras expirar el convenio de cesión firmado con la entidad en 2015


Alicante
La rectora de la Universidad de Alicante (UA), Amparo Navarro, ha informado este jueves al consejo de gobierno de su intención de aglutinar todos los servicios de la Sede Ciudad de Alicante en el edificio de Ramón y Cajal y de devolver las instalaciones del número 40 de la calle San Fernando al Banco Sabadell.
Según Navarro, la decisión, "adoptada de común acuerdo tras varias conversaciones" con la entidad bancaria, "obedece a criterios tanto de racionalización económica como de prestación de servicios, justo en el momento en el que expiraba el convenio de cesión firmado con el banco en 2015".
"Estamos muy agradecidos al banco por estos once años en los que su maravilloso edificio ha albergado algunos de nuestros actos más entrañables como el Premio Maisonnave, el brindis de año nuevo con los medios de comunicación, el encuentro anual con las belleas y sus cortes de honor y muchos encuentros y congresos de gran impacto para la ciudad, pero ha llegado el momento de cerrar una etapa para poder centrar todos nuestros esfuerzos inversores en el edificio de Canalejas, un inmueble que sí es propiedad de la UA y que, como muchas otras instalaciones universitarias, también requiere de una modernización que ya estamos acometiendo", ha manifestado durante su intervención.
7 millones de costes de mantenimiento
Navarro ha detallado ante el consejo que el coste de mantenimiento del edificio de San Fernando ha superado en estos años los siete millones de euros, con un coste medio anual superior a los 760.000 euros y una inversión de acondicionamiento de instalaciones que ha rondado el millón de euros.
Para poder continuar con su actividad universitaria, el edificio requeriría del acometimiento de una reforma global, que suponía una inversión en infraestructuras de modernización y adecuación superior a los seis millones de euros. "Un proyecto imposible de acometer por parte de la institución académica máxime en un edificio que le es ajeno", señalan desde la universidad.
Además, la rectora ha dicho que "la decisión ha estado reforzada por los datos de un estudio de ocupación en el que se han podido constatar cifras de ocupación decrecientes que, en el caso de la sala de lectura, pese a ser uno de los servicios más demandados, no llega al 35 por ciento", recoge la institución en un comunicado.
Modernización de infraestructuras
En este sentido, la rectora ha trasladado al consejo de gobierno las "impresiones de los responsables institucionales" del Banco Sabadell, "que, tras varias reuniones, han puesto en valor la actividad desarrollada por parte de la universidad a lo largo de estos años en el edificio, una actividad que ha contribuido a revalorizar desde el punto de vista social y cultural al denominado Eje San Fernando".
Y ha explicado también que el proyecto ahora está en manos del Vicerrectorado de Infraestructuras, Sostenibilidad y Seguridad Laboral, "desde donde se llevó a cabo un estudio previo tanto de ocupación como de necesidades de espacio que ya cuenta con un proyecto de acometida que contempla tanto la modernización de las infraestructuras como el traslado de los servicios que hasta ahora albergaba San Fernando".
"La actuación se centra, fundamentalmente, en la reorganización de los espacios del edificio, con la creación de nuevas áreas polivalentes, accesibles y adaptadas a las necesidades actuales de la comunidad universitaria, al tiempo que se revisan y actualizan los protocolos de seguridad, evacuación y respuesta ante emergencias", ha aseverado.
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DescargarTraslado de algunos servicios en mayo
La rectora ha insistido en que el nuevo proyecto de la sede "garantiza la continuidad de todos los servicios, desde la Oficina de Gestión de Proyectos Institucionales, a las aulas destinadas a la Universidad Permanente o los espacios para las actividades del Proyecto Senior".
Aunque el traslado de alguno de los servicios podría iniciarse a lo largo del mes de mayo, el edificio continuará en funcionamiento hasta el mes de julio. La intención es que la actividad no se retome tras las vacaciones estivales y aprovechar esas fechas para ultimar los detalles pendientes, según la UA.




