BI2 repite experiencia con una oferta turística "imbatible"
Como novedad se han editado 10.000 ejemplares de una revista que refuerza la imagen conjunta
"Crea+activa" es el lema escogido con el que Bizkaia y Bilbao venden su imagen centrada en la gastronomía y el diseño
El turismo como motor económico. Ése es el reto marcado y uno de los principales escaparates mundiales es la Feria Internacional de Turismo Fitur en Madrid. Una cita a la que Bilbao y Bizkaia vuelven a ir de la mano y al margen del Gobierno vasco, a quien en todo caso no restan, aseguran, sino que "complementan". El stand propio cuenta con 200 metros cuadrados, se define como innovador. Son cuatro muros con grandes pantallas digitales que irán exhibiendo imágenes de la actividad turística. Coronando el stand estará la gastronomía, con un techo de cuatro colores, los colores de las cuatro salsas típicas, la tinta de txipirón, la salsa verde, la bizkaina, y la blanca del pil-pil. Atraer por el estómago es una de las bazas, con una cata de Bizkaiako Txakolina de la mano del sumiller Mikel Garaizabal. La otra gran apuesta son el diseño y la creatividad, "somos un territorio creativo que tiene sol y playa pero no vamos a competir solo con eso", advirtió Imanol Pradales, el diputado de promoción económica. Una muestra mostrará maniquíes vestidos por diseñadores locales. Como principal novedad, con el objetivo de reforzar el discurso común y "visualizar que tenemos intereses comunes", se han editado 10.000 ejemplares de una revista "que lo tenga todo", dijo Andoni Aldekoa.
Más de 275.000 visitantes
Las cifras de cierre del año invitan al optimismo. Según el Ayuntamiento se registrarán 275.000 entradas de viajeros lo que supone un aumento del 10%, eso sin contar recordaba el consejero delegado, Andoni Aldekoa, aquellos que se alojan en hostales y albergues. De cara a los próximos años se prevén incrementos "moderados" del 5%. Aldekoa destacó la importancia del sector privado para mantener esos niveles. En ese contexto Aldekoa no ocultó su preocupación por las dudas que rodean a la llegada del Tren de Alta Velocidad. "Estamos preocupados porque el TAV supone multiplicar por 2,5% en el número de viajeros por lo que un retraso de dos años podría ser tremendo".




