La grada no tiene un pase con Reyes
Fue pitado al igual que Rakitic
El de Utrera ha jugado doce partidos oficiales, once de Liga y uno de Copa, un total de casi 900 minutos, para no marcar un solo gol ni dar una asistencia a sus compañeros.
Los números lo dicen todo, y hasta hoy, el regreso de José Antonio Reyes al Sevilla no puede considerarse un acierto por parte del club. Cuando Míchel lo sustituyó, la grada le recriminó su mal juego con una sonora pitada, con la que también castigó a Rakitic.
Preocupa especialmente en el caso del de Utrera, y en la planta noble del Sánchez Pizjuán, su estado de forma es motivo de enfado y cierto recelo, principalmente por el tremendo esfuerzo económico que ha hecho el club para traerlo a casa. De momento su compromiso con la entidad y sus promesas de implicación se están quedando en nada.
Nervión no tiene un pase y ayer lo pudo comprobar.




