El Gran Poder conmemora el centenario del azulejo del Señor en San Lorenzo
Lo hará con la celebración de una misa en la misma plaza a las plantas del retablo cerámico
La hermandad del Gran Poder conmemorará este viernes, día 15 de junio, con una misa al aire libre, el centenario del retablo del Señor situado en la fachada de la parroquia de San Lorenzo, en la pared de la que fue su capilla hasta 1965, y que pasa por ser el conjunto cerámico más conocido de cuantos están dedicados a la imagen que tallara Juan de Mesa en 1620.
Para ello, la corporación dispondrá alrededor de 150 sillas en la plaza, como hace cada Madrugá, y celebrará en ella a partir de las 20:30 horas su misa de hermandad de cada viernes, que será oficiada por el párroco de San Lorenzo, Francisco de los Reyes.
Con la firma del pintor ceramista Manuel Rodríguez Pérez de Tudela, quien recibió el encargo de la junta de gobierno presidida entonces por Antonio Mejías Asencio, el azulejo tiene unas dimensiones de 1,20 metros de ancho por 1,50 de alto. Se bendijo el 31 de marzo de 1912, Domingo de Ramos para más señas, y en él figura una reproducción del Señor vestido con la llamada túnica de los cardos, obra de las hermanas Antúnez en 1881.
Este conjunto cerámico es el primer retablo que se colocó en la fachada de una iglesia de Sevilla en el siglo XX y, siendo cierto que los hay más antiguos -como el del Nazareno de La O o el de la hermandad de Los Servitas-, también es el primero que se inspira en la reproducción fidedigna de la imagen que se venera.
Bajo un techado cerámico en forma de tejaroz e iluminado por artísticos faroles, el del Gran Poder ha servido de modelo para otros muchos retablos cerámicos de hermandades y cofradías. De hecho, como el de la Plaza de San Lorenzo hay otras dos reproducciones: una de 1914 que está colocada en el domicilio en el barrio de Nervión de un hermano de la cofradía; y la otra, de 1920, que perteneció a la familia Rodríguez-Palacios y desde 2008 se puede contemplar en la misma Basílica del Gran Poder, en la antesala al columbario de la hermandad.




