El Valencia Basket se complica la vida y necesitará una machada para jugar la final de la Eurocup
El equipo de Perasovic se vio claramente superado en la Fonteta por el Lokomotiv Kuban (87-97) y tiene por delante una misión muy complicada en la vuelta de las semifinales, que se disputará en Rusia el próximo martes
VALENCIA
Los peores presagios de Perasovic se hicieron realidad y los taronjas se dieron de bruces ante la realidad: "el Lokomotiv Kuban es el mejor equipo de la Eurocup". Son las palabras de advertencia que lanzó el técnico croata cuando muchos ya veían a sus chicos en la final de Charleroi. Y en el primer asalto de las semifinales se vio el potencial del equipo ruso, que arrancará el segundo y definitivo asalto con diez puntos de ventaja, lo que obligará al Valencia Basket a hacer un partido perfecto sin los errores cometidos ayer en una Fonteta gélida y con poco ambiente pese a la trascendencia del partido.
El sueño de jugar la tercera final de Eurocup en cuatro años se le ha complicado al Valencia Basket después de un mal partido de ida en la semifinal ante el Lokomotiv Kuban. Los de Perasovic fueron a remolque durante todo el partido, con los rusos dominando en anotación, con sus jugadores clave -Brown y Jasaitis- en estado de gracia, y dominando bajo el tablero en defensa y en ataque. Aun así, el Valencia Basket logró acercarse en el marcador para marcharse al descanso con sólo dos puntos de desventaja. Tras la reanudación, resultó clave el tercer cuarto, en el que los locales sólo fueron capaces de convertir 15 puntos al mismo tiempo que encajaban 31.
El arreón que protagonizó el Lokomotiv en el tercer cuarto le sirvió para sentenciar el encuentro y decantarlo a su favor. Faltaba por concretar la renta que se iba a llevar a Rusia el equipo de Pashutin. "Tenemos que bajar de diez", ordenó Perasovic a los suyos en un tiempo muerto en los últimos minutos de partido. Y sus jugadores le hicieron caso y reaccionaron, recortando distancias en un marcador (18 puntos a favor de los rusos) que llegó a aterrar a los aficionados taronjas que poblaban la Fonteta.
El exceso de ambición de Pashutin, que con 18 puntos de ventaja siguió apostando por la velocidad y no por controlar el partido, y el acierto anotador de Doellman (el mejor taronja con 28 puntos) y Pau Ribas en la recta final del encuentro desembocaron en un atisbo de remontada. Pero fue entonces cuando apareció Jasaitis para frenar la efervescencia del Valencia Basket con dos obuses en forma de triple que devolvieron a los de Perasovic a la realidad y el marcador a unos guarismos que hacían más justicia a lo que se vio sobre el parquet durante los 40 minutos. 87-97. Diez puntos de desventaja que obligan a realizar una hazaña en el frío Krasnodar para repetir en la final de la Eurocup. Pero, como dijo Perasovic tras el partido, "mientras hay vida, hay esperanza".

Chimo Masmano
Redactor de Deportes en Radio Valencia




