Dos orejas para Escribano y vuelta para 'Datilero', un gran toro de una gran miurada
Javier Castaño también dio una vuelta al ruedo en el broche de oro de la feria taurina
Broche de oro a la feria tauirina con una gran corrida de Miura. El premio llegó al final con 'Datilero', un gran toro premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre al que Manuel Escribano, que entró en el cartel por El Juli, le cortó las dos orejas.
Esta vez el broche de la Feria taurina fue de oro gracias a la gran corrida de Miura que saltó al ruedo de la Maestranza, toros de imponente presencia pero con recorrido y nobles como pocos recuerdan. De hecho se podían haber cortado muchas más orejas, aunque en el marcador final de la tarde hay que destacar las dos que Manuel Escribano le cortó a 'Datilero', el toro que cerró plaza premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre.
Se lidiaron toros de Miura -el cuarto sobrero de la misma ganadería-, de imponente presentación y de buen juego en conjunto a excepción del sobrero, que también tuvo su lidia. El sexto, número 31, de nombre 'Datilero', de pelo cárdeno y con 563 kilos de peso fue premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre. Antes, todos sus hermanos fueron aplaudidos en el tiro de mulillas.
Rafael Rubio 'Rafaelillo', ovación tras aviso y ovación.
Javier Castaño, ovación y vuelta al ruedo.
Manuel Escribano, ovación y dos orejas. Salió a hombros por la puerta del patio de cuadrillas.
En cuadrillas, la de Javier Castaño -con Marcos Galán en la brega y David Adalid y Fernando Sánchez en banderillas- saludó montera en mano en sus dos toros.
La plaza se llenó en tarde primaveral que acabó fresca.
El primer toro de Rafaelillo marcaría ya el sino de la tarde con una embestida noble, aunque en este caso tuvo el pero de tardear un poquito. No obstante, cunado el torero apretó el toro fue y sirvió. El sobrero cuarto fue el garbanzo negro, acordándose de lo que se dejaba detrás pero teniendo también esa lidia sobre las piernas que Rafaelillo supo plantearle.
Javier Castaño tuvo un lote de Puerta del Príncipe. Además en los dos toros se le puso muy bien la cosa tras dos grandes actuaciones de su cuadrilla. Al primero, de nombre 'Almendrero', lo lució citándolo de lejos y aprovechando lo pronto del animal por ambos pitones. Lástima el fallo a espadas porque hubieran caído las dos orejas. Y lo peor es que el quinto le hubiera dejado redondear. Otro toro potable, siempre con la importancia de un Miura, y que le dio para dar la vuelta al ruedo.
Llegó Manuel Escribano a este cartel por la vía de la sustitución, en lugar del herido Julián López 'El Juli', y se fue en hombros por la puerta del patio de cuadrillas. Recibió a sus dos toros a portagayola. El primero, otro gran ejemplar de Miura, descolgó ya de salida y Escribano lo toreo bien de capa, se lució en banderillas en un estremecedor par por los adentros y cuajó una intensa faena de muleta, quizás alargada en exceso. Más medida y bien rematada con la espada hubiera caído la primera oreja. El doble trofeo llegó en el sexto, 'Datilero', un animal incansable, al que dieron mucha capa y muchas carreras en banderillas y que después en la muleta fue siempre a más. Además, en el momento justo, surgió un fandango desde el tendido, sonó la música y Escribano encontró la distancia justa en un par de series sublimes con la mano izquierda. La certera estocada puso en sus manos las dos orejas de 'Datilero', mientras a este le daban la vuelta en el arrastre.




