La madre de un bebé robado quiere aclarar las incoherencias en la desaparición del menor
La mujer alega que no vio a su hijo tras dar a luz ni vivo ni muerto y que hubo anomalías en las fechas de defunción y acta de enterramiento.

(Agencias)

Francisca Rivas ha declarado hoy ante el titular del Juzgado de instrucción número 6 de Madrid por la supuesta desaparición de su hijo recién nacido en 1984, en el madrileño Hospital Gregorio Marañón.
La afectada, Francisca Rivas, tuvo a su hijo el 17 de julio de 1984 en el hospital madrileños Gregorio Marañón. Durante tres días no pudo ver a su hijo porque este estaba supuestamente en la incubadora para ser tratado de una neumonía. El día 20 se certificó el fallecimiento del menor, aunque el hospital no consentió ni a la madre ni al padre despedirse del bebé.
Hoy en los juzgados de Plaza de Castilla esta madre ha corroborado su declaración y ha puesto el énfasis en la irregularidad que supone que el hospital Gregorio Marañón no tenga constancia de ninguna historia clínica del menor. La afectada quiere conocer a los culpables de esta negligencia: "¿Quién me prohibió a mí ver a mi hijo, tanto vivo como muerto?", ha atestiguado Francisca Rivas.
Otra de las contradicciones de este caso de bebés robados es la fecha en la que se produjo el enterramiento. En el acta oficial consta que la sepultura se produjo siete días después de la muerte del bebé, algo ya de por sí sospechoso, puesto que lo habitual es que las inhumaciones tengan lugar en las 48 horas posteriores a la defunción.
El abogado de la acusació, Orlando Gutiérrez, ha asegurado que los familiares vieron salir el coche fúnebre en el que supuestamente viajaba el bebé fallecido el día 21 de julio de 1984. "Le dijeron al padre de la criatura, ese es el coche que se lleva al niño. Y sin embargo, según los papeles que certifican el entierro, la inhumación se produjo el día 27. ¿Dónde estuvo ese niño 6 días? Esa es la pregunta".
Caso abierto
La presidenta de la asociación SOS Bebés Robados, Maricruz Rodrigo, también ha sido citada esta mañana por la jueza para realizarle una prueba de ADN que permita que avance su caso. El miércoles 5 ratificará su declaración ante el juez Inés Cerecedo, víctima que perdió a su hijo tras amamartarle durante tres días en el hospital Santa Cristina en 1964.




