El Valencia aceptará ofertas por cualquier jugador menos por Soldado
El estado de las cuentas del club obliga a Amadeo Salvo modificar su discurso y el club venderá a jugadores 'referencia' si llega una oferta "razonable"
VALENCIA
Una vez más la realidad se ha impuesto y la situación financiera del Valencia no casa con el ambicioso discurso que Amadeo Salvo pronunció tras la presentación del Proyecto GloVal. Con el paso de las semanas, el tono del nuevo presidente ha cambiado, y tras el Consejo de Administración de la semana pasada, la consigna es clara: si no se puede vender a los jugadores que el Valencia quiere vender, habrá que vender a cualquiera por un precio razonable menos a Soldado.
Al club continúan sin llegar ofertas por aquellos jugadores a los que se considera prescindibles y sin los que el equipo mantendría el nivel a juicio de Braulio y Djukic Estos nombres son: Alves o Guaita, Rami, Gago y Valdez. Algunos como Cissokho o Feghouli fueron tachados por el nuevo técnico de esa lista hace unas semanas, pero tras el pasado Consejo de Administración se unen al del resto de plantilla como posibles ventas a un "precio razonable". La única excepción, la de Roberto Soldado, por el que el club se remitirá a la cláusula de rescisión. Estas órdenes ya han sido trasladadas a la dirección deportiva.
La fatídica última jornada de Liga y la no clasificación para la Champions League sigue trayendo consecuencias negativas al club de Mestalla. La necesidad imperiosa de recaudar 24 millones de euros contiene un matiz. Esta cantidad ha de ser ingresada hasta diciembre, mientras que en la compraventa de jugadores se suelen marcar plazos a varios años vista para completar los pagos. Es decir, si Tino Costa ha sido traspasado por 6.5 millones, cabe la posibilidad de que el Valencia reciba sólo una parte del dinero esta temporada, que sería la que habría que restarle a los 24 millones de euros que ha de conseguir para hacer frente a los gastos corrientes.
De este matiz se desprenden algunas intenciones del Valencia, como la de renunciar a la cláusula total de Rami (12 millones de euros) si llega un club que abone 11 millones al contado.
A la realidad económica del club se une otro factor impuesto, como lo es la nueva norma de `Fair Play financiero` elaborada por la LFP, en concreto por el exvicepresidente del Valencia Javier Gómez. El Valencia tendrá que reducir de 57 a 51 millones de euros su gasto en salarios de plantilla. A esta cantidad se suman 24 millones de euros por amortizaciones de fichajes, es decir, la cantidad anual a pagar que el Valencia pactó en su día con los clubes propietarios de Piatti, Parejo o Soldado, por ejemplo.
El tope total, entre amortizaciones y gasto de plantilla se sitúa en 77 millones de euros, aunque en el club confían en que ésta cantidad, fruto de un primer estudio, se ajuste hasta llegar a los 81 millones de la pasada campaña.




