El Valencia se despereza en Estados Unidos
El conjunto de Djukic aparece en el tramo final de pretemporada y regresa de su gira americana con la portería imbatida y con Banega, Viera o Mathieu como grandes protagonistas
VALENCIA
Djukic dejaba en su presentación una de esas frases que pueden salir a la palestra si acaba triunfando en el Valencia y que pasarán al olvido si el técnico no cumple con sus optimistas expectativas. "El Valencia es un gigante dormido y vengo a despertarlo". El gigante comenzó la temporada en el quinto sueño, con derrotas y malas sensaciones, pero tras la buena segunda parte ante el Milán en Mestalla la progresión le ha llevado a acabar con un balance impoluto su paso por Estados Unidos: Cinco goles a favor y ninguno en contra ante el Inter de Milán (4-0) y Everton (1-0).
Varias son las causas de esta metamorfosis valencianista. La adaptación de las piernas de los jugadores a las escabechinas físicas preparadas por Ilic, preparador físico del equipo, es un hecho. Este factor cobra todavía más importancia en un equipo diseñado para una presión alta e intensa y que deja muchos espacios a la espalda.
Pero dentro de la mejoría general del equipo destacan algunos nombres. Unos que salen muy reforzados del otro lado del Atlántico, como Jonathan Viera, reforzado como candidato a la titularidad por sus virtudes creativas con el balón, que tan bien casan con el fútbol ofensivo de Djukic. La intensidad con y sin el esférico sigue estando en su haber. Otros como Jeremy Mathieu, más que reivindicarse como titular, busca reubicarse el el campo. El francés, con su gran partido como central, su posición preferida, ante el Everton, envió un mensaje claro a Djukic, que antes de viajar a América lo contemplaba como lateral izquierdo en la teórica defensa titular. Su velocidad con espacios a la espalda cobra más importancia en un equipo que defiende con mucho espacio entre el portero y la defensa, como es el equipo que tiene prepara Djukic.
Pero por encima de todos se sitúa un nombre; el de Ever Banega. El argentino sigue dando argumentos para pensar que debe ser el timón del juego del equipo. Por su constante participación y asociación, su calidad para la conducción y su don para el pase. Si a estas virtudes se les añade el disparo desde fuera del área que mostró ante el Inter de Milán con su misil a la escuadra, Banega opta a ser el jugador clave del Valencia 2013/2014 siempre y cuando mantenga la regularidad, su asignatura pendiente.
En la otra cara de la moneda están los que deberán comenzar a desperezarse para contar con opciones en los planes del entrenador son Víctor Ruiz o Paco Alcácer. El delantero no ha anotado ningún tanto en toda la pretemporada. Por otra parte, el defensa catalán sigue sin confianza.
Las victorias han llegado pero el momento de la verdad se acerca. El último ensayo ante el Olympiakos servirá para ver el once titular elegido por Djukic para comenzar la Liga ante el Málaga. Será a partir del inicio de Liga cuando el Valencia deberá confirmar estas sensaciones con puntos. El gigante da señales, se despereza, pero todavía no está despierto.




